29 de June de 1851 - Inauguración en la nueva Plaza del Duque de Medinaceli de un monumento a no se sabe cuál de los Galceran Marquets, personaje(s) escogido(s) a prisas porque resultó que el candidato original, Blasco de Garay, no inventó la máquina de vapor (1691 + 46)


A Galceran Marquet, Damià Campeny. Imagen: Canaan.

[…]

En el alma sentimos que el juicio de los inteligentes no sea favorable á este monumento que la prensa barcelonesa calificó de bellisimo, que mereció la honra de verse estampado en uno de los primeros periódicos de Inglaterra, y que, segun ántes indicamos, se hizo para dar una muestra de los progresos artísticos de nuestro siglo. Constituidos en el deber de consignar el dictámen de la crítica razonada sobre todas las materias que tratamos, deber ingrato por demas cuando el dictámen es poco lisonjero, no podemos ménos de indicar algunos defectos que los artistas echan de ver en esta Columna. Concebida su traza con el propósito de eternizar la memoria de Blasco de Garay, pero dedicada á Marquet, desde que cierto literato probó la inexactitud con que se atribuia al primero la aplicacion del vapor á la navegacion; harto se comprende que con tan grande cambio de destino y sin variacion alguna en el pensamiento, habia de resultar poco satisfactoria la filosofía de la obra; porque ni la forma, ni los accesorios, ni los atributos podian convenir á la vez á un maquinista, á un genio científico, y á un vicealmirante, á un soldado. Mas dejando esto aparte, parece que, siendo irregular la plaza, debiera haberse preferido colocar la Columna en el mismo eje de la calle de la Merced, ántes que sujetarse al eje norte-sur de aquella. Tambien se tacha de pequeño el monumento, comparado con el grandor del sitio en que se halla, por cuanto una columna triunfal debe sobrepujar la altura de las casas ó edificios circunvecinos si se quiere que presente el carácter magestuoso y monumental que le es propio (1). Algunos se adelantan á decir, que siendo esta una pobre imitacion de las columnas-candelabros de la plaza de la Concordia en Paris, dista mucho de corresponderá la idea de grandiosidad que debió de presidir en su ereccion. Y con efecto, ¿qué objeto tienen en ella los dos faroles cuyas peanas son los extremos de la quilla de una nave? ¿Sirven acaso, como en las citadas columnas-candelabros, para alumbrar el suelo que pisan los transeuntes? ¿Sirven para iluminar la estatua? ¿Quién no conoce que es un contrasentido figurar el casco de una embarcacion atravesado por el fuste de una columna, cuando el mayor diámetro de la basa y del capitel imposibilita la realidad de la representacion? Por otra parte, la estatua está vestida con alguna impropiedad, pues el manto que le cubre ni es propio del Conceller, ni sienta bien al guerrero que parte para una expedicion marítima; aun prescindiendo de que forma tambien extraño contraste con la armadura militar el gorro de magistrado municipal. Tocante á los principales accesorios, á saber los caballos marinos del capitel y los tritones asaz monótonos del basamento, son una decoracion incongruente, pues no hay razon alguna admisible que autorice para mezclar objetos de la fábula con los atributos correspondientes al héroe del monumento y á la ciudad que lo ha erigido. El espíritu tan católico de la época en que aquel floreció, no puede hacer mas incompatible la mezcla. Se nota, en fin, que el basamento es demasiado pequeño, que presenta poca base á la columna, y que si bien será pintoresco en el dibujo hacer saltar el agua de los cuernos marinos que aparentan tocar los tritones, esta disposicion condena á una rociada inevitable á los que van por agua á la fuente.

Vengamos ahora á la historia del personage. Claro es que el Ayuntamiento hubiera satisfecho la curiosidad general del público de Barcelona, si al anunciar la inauguracion de la Columna, hubiese continuado unos breves apuntes biográficos del vicealmirante catalan, de modo que resaltasen los raros méritos que le hacian acreedor á la señalada honra que iba á dispensarle, con preferencia á tantos otros marinos como florecieron en el servicio de la Casa de Aragon. Podia subsanarse este descuido colocando en la Columna una inscripcion, como se suele siempre practicar en semejantes monumentos. Sin embargo, el público no ha recibido otras noticias acerca de este punto principal, sino las mas ó menos extensas, y no siempre bien averiguadas, que insertaron á la sazon los periódicos políticos. En uno de ellos escribió D. Antonio de Bofarull un largo artículo ó reseña de la vida y hechos de Galceran Marquet, esforzándose con patriótico anhelo por presentarlo como uno de los primeros adalides de la antigua marina catalana (2). La familia de Marquet es antiquisima y con justicia celebrada: el exacto é imparcial Zurita al referir la victoria que el infante D. Alfonso hubo de los callereses en 1324, dice, especificando el buen comportamiento de algunos en el combate, que «tambien se señaló mucho en lo de la mar otro caballero catalan llamado Miguel Marquet, lo cual fué en los deste linage tan ordinario como si fuera por herencia» (3). Con todo eso, es exajerado el aserto de Felíu de la Peña, que esta familia barcelonesa diese mas victorias á sus Reyes, que varones contara en estas y las antiguas centurias; y únicamente á título de hipérbole puede tolerarse el que se afirme, como el citado articulista, que recorriendo la historia de nuestras glorias se ve que en ninguna deja de figurar este ilustre apellido.

[…]

Siendo, pues, tan antigua y numerosa esta familia, se comprende cuán fácil es que varios de sus individuos en el decurso de los siglos llevaran el nombre de Galceran, que por cierto era muy comun en Cataluña en la edad media. Las crónicas confirman esta presuncion. Por consecuencia, importa ante todo señalar cuál de los Galceran Marquet que tomaron parte como marinos en nuestros antiguos sucesos, es el que representa la estatua que acaba de levantarse. Pudiera creerse que la coincidencia de haber sido Conceller de Barcelona y vicealmirante de las armadas aragonesas señala fijamente la persona; pero hojeando las historias se advierte que en realidad la confunde mas y mas. Si en 1334, vemos de Conceller cuarto á un Galceran Marquet, que sale á la mar acaudillando una flota; hallamos tambien un Galceran Marquet de Conceller primero en 1389, y de vicealmirante en las aguas de Sicilia en 1398; aun pasando por alto el Galceran Marquet que iba de cómitre en la galera en que en 1404 el Papa Benedicto XIII se embarcó para Italia en el puerto de Barcelona. Nadie caerá en el renuncio de imaginar que fuese la misma persona la que en 1398 desempeñaba uno de los primeros destinos de la armada, que habria obtenido nada ménos de sesenta y cuatro años ántes. Siendo, pues, dos individuos con igualdad de nombre y empleos, y no habiendo el Ayuntamiento indicado á cuál era su ánimo erigir la estatua, nos vemos sumamente perplejos en inclinarnos con preferencia á uno determinado, cualquiera que sea.

Sin embargo, á impulso de ciertas razones, seguiremos por el pronto la opinion general que atribuye el monumento al personage mas antiguo. El Sr. de Bofarull sienta que la primera vez que figura en la historia Galceran Marquet es en 1331, yendo de vicealmirante en la flota mandada por Guillermo de Cervelló, que acababa de aprestar Cataluña para la guerra contra la república de Génova. Ninguno de nuestros mas acreditados historiadores nombra á Galceran Marquet en esta gloriosa expedicion; y aunque su silencio no destruye por sí solo la probabilidad del hecho, pensamos evidenciar su inexactitud con el testimonio irrecusable de cuatro documentos diplomáticos.

[etc etc]

Resulta de nuestra discusion histórica que, á pesar de hallarse confundidas y ser casi inextricables las ramas del árbol genealógico de Marquet, parece que en el período de setenta y tres años se conocen bastante distintamente tres Galceran, acaso padre é hijos, ó padre, hijo y nieto. Puede sentarse con toda probabilidad que dos de ellos fueron sucesivamente Concelleres y vicealmirantes. ¿A quién, pues, preguntamos de nuevo, representa la estatua que el Ayuntamiento mandó colocar en lo alto de la Columna triunfal, toda vez que las únicas circunstancias con que se quiso dar á conocer al público el ilustre personage, fueron las de haber desempeñado aquellos dos altos destinos? ¿Y qué contestaremos de fijo y categórico al viagero curioso que al contemplar el monumento nos dirija semejante interrogacion?

Empero, concedamos por un momento que está bien determinada la persona de Galceran Marquet, y que aquel cuya memoria perpetúa la Columna, es inconcusamente el vicealmirante de D. Pedro IV ó el de D. Martin. Aun así, ¿qué razon se tuvo para decretarle tan distinguido honor con preferencia á cien y cien otros marinos catalanes que pusieron en manos de los monarcas aragoneses el cetro del Mediterráneo? ¿Por ventura el destino cívico que obtuvo? La oportunidad de presentar al héroe como magistrado municipal y vicealmirante, no la graduamos de motivo suficiente. Mejor hubiese sido renunciará ella, y exponerá la admiracion pública algun personage, cuyos hechos bien conocidos fuesen dignos de eterna recordacion, y nos le representaran como uno de los primeros hombres de su época y que mas influjo ejercieron en los destinos de la patria. Dechados presentan los fastos de Cataluña en que la generacion actual y las venideras podrian aprender el ejercicio de todas las virtudes sociales, políticas y militares: de los principes, justos, benéficos y tan cuerdos en la paz como valerosos en las lides, D. Ramon Berenguer el Viejo: de los magistrados celosos de los derechos y prerogativas populares, Juan Fivaller: de los leales tribunos cuya voz no intimidan riesgos ni amenazas cuando se trata de la salvacion de la patria, Pablo Claris: y finalmente de los denodados marinos (si á un marino se queria á todo trance erigir la columna) cuyas victorias pueden contarse casi por las páginas de nuestras crónicas, Rogerio de Lauria, Jofre Gilaberto de Cruíllas, Poncio de Santapau (12), Bernardo de Cabrera (13) y otros infinitos que llevan como anejo á su nombre el recuerdo de las glorias y pujanza que equipararan un dia á Cataluña con las potencias mas fuertes y belicosas del mundo. (14)

No sin verdadero dolor debemos, pues, concluir diciendo que en la ereccion de esta Columna triunfal fueron poco felices el pensamiento y su realizacion.

, Barcelona antigua y moderna, ó Descripcion é historia de esta ciudad desde su fundacion hasta nuestros dias (1854). Read on

Comentarios del compilador

No se ha enfocado suficientemente en el uso de hierro colado en las esculturas y columna, fundidas en el taller de Valentí Esparó i Giralt, entonces teniente de alcalde (la corrupción no es de ayer) y antes accionista en la Fábrica Bonaplata.

450.000 palabras sin publicidad ni subvención

Noticias por e-mail

Tags y explicaciónes

  • A Galceran Marquet (1) A Galceran Marquet es un monumento escultórico situado en la Plaza del Duque de Medinaceli de Barcelona, en el distrito de Ciutat Vella.
  • Alfonso IV de Aragón (5) Alfonso IV de Aragón, el Benigno (¿Nápoles?, 1299 – Barcelona, 1336).
  • Andrés Avelino Pi y Arimón (1) Andrés Avelino Pi y Arimón (en catalán, Andreu Avel·lí Pi i Arimon) (Barcelona, 1793 - 1851), arqueólogo, historiador y escritor español.
  • Antonio de Bofarull (1) Antonio de Bofarull y Brocá, en catalán Antoni de Bofarull i Brocà (Reus, 3 de noviembre de 1821 - Barcelona, 12 de febrero de 1892), fue un historiador, arqueólogo, filólogo, novelista, poeta y dramaturgo español perteneciente a la Renaixença catalana.
  • Arquitectura en hierro (1)
  • Ayuntamiento de Barcelona (88)
  • Barcelona (1603)
  • Benedicto XIII de Aviñón (4) Benedicto XIII (en latín: Benedictus XIII), de nombre secular de Pedro Martínez de Luna y Pérez de Gotor (Illueca, 1328-Peñíscola, 1423), más conocido con el apelativo de «Papa Luna», fue papa en la obediencia de Aviñón y cardenal desde diciembre de 1375.
  • Blasco de Garay (2) Blasco de Garay (1500 - 1552), marino e inventor español, fue capitán de la Armada Española durante el reinado de Carlos I.
  • Consejo de Ciento (80) El Consejo de Ciento (en catalán Consell de Cent) era la institución de autogobierno municipal de la ciudad de Barcelona entre los siglos XIII y XVIII. Recibe dicho nombre porque lo formaba una asamblea de cien ciudadanos: los llamados «jurados», que asesoraban y supervisaban a los magistrados municipales, y los consejeros de Barcelona.
  • Convento de San Francisco de Barcelona (5)
  • Corona de Aragón (94) La Corona de Aragón (en aragonés: Corona d'Aragón; en catalán: Corona d'Aragó; conocida también por otros nombres alternativos) englobaba al conjunto de territorios que estuvieron bajo la jurisdicción del rey de Aragón, de 1164 a 1707.[8]​[9]​ El 13 de noviembre de 1137, Ramiro II el Monje, rey de Aragón, en la conocida como renuncia de Zaragoza depositó en su yerno Ramón Berenguer el reino (aunque no la dignidad de rey), firmando éste en adelante como Conde de Barcelona y Príncipe de Aragón.
  • Damià Campeny (1) Damià Campeny i Estrany, también citado como Damián Campeny (Mataró, 1771 - Barcelona, 1855) fue un escultor español.
  • Ducado de Medinaceli (2) El ducado de Medinaceli es un título nobiliario español creado por la reina Isabel la Católica en 1479 a favor de Luis de la Cerda y de la Vega, V Conde de Medinaceli.
  • Francesc Daniel Molina i Casamajó (1)
  • Fundición gris (2) El hierro fundido, hierro colado, más conocido como fundición gris, es un tipo de aleación cuyo tipo más común es el conocido como hierro fundido gris.
  • Gran Exposición (2) Gran Exposición (en inglés: Great Exhibition of the Works of Industry of all Nations) es el nombre con que se conoce a la exposición mundial celebrada en 1851 en Londres.
  • Jerónimo Zurita (2) Jerónimo Zurita y Castro (Zaragoza, 4 de diciembre de 1512 – ibídem, 3 de noviembre de 1580) fue un historiador español y cronista mayor del Reino de Aragón.
  • Joan Fiveller (1) Joan Fiveller (en ortografía antigua Johan Fivaller) (Barcelona, siglo xiv - 1434) fue conseller (1406-1427) y conseller en cap (1418-1419 y 1427-1428) de Barcelona.
  • Josep Anicet Santigosa (1) Josep Anicet Santigosa i Vestraten (Tortosa, 1823 - Barcelona, 1895) fue un médico, escultor, pintor y ceramista español.
  • Máquina de vapor (3)
  • Mar Mediterráneo (73)
  • Martín I de Aragón (12) Martín I de Aragón, llamado también Martín I el Humano y Martín I el Viejo (Gerona, 1356-Barcelona, 1410), fue entre 1396 y 1410 rey de Aragón, de Valencia, de Mallorca, de Cerdeña y conde de Barcelona.
  • Nacionalismo (84)
  • Narcís Feliu de la Penya (2) Narcis Feliu de la Penya (Barcelona, fecha incierta - misma ciudad, 1710) fue un abogado, economista y publicista español.
  • Pau Claris (8) Pau Claris i Casademunt (Barcelona, 1586 - 1641) fue un político y eclesiástico español, canónigo de la Seo de Urgel y presidente de la Diputación del General de Cataluña.
  • Pedro IV de Aragón (17) Pedro IV de Aragón, llamado el Ceremonioso o el del Punyalet ('el del puñalito', debido a un puñal que solía portar), II de Valencia y de Ampurias, I de Mallorca y Cerdeña y III de Barcelona (Balaguer, 5 de octubre de 1319 - Barcelona, 5 de enero de 1387), rey de Aragón, Valencia y conde de Barcelona (1336-1387); rey de Mallorca (1344-1387), duque de Atenas (1380-1387) y Neopatria (1377-1387) y conde de Ampurias (1386-1387), hijo de Alfonso el Benigno.
  • Plaza del Duque de Medinaceli (1) La plaza del Duque de Medinaceli (en catalán y oficialmente: Plaça del Duc de Medinaceli) está ubicada en el Barrio Gótico, Distrito de Ciutat Vella, de Barcelona (España).
  • Puerto de Barcelona (103)
  • Ramón Berenguer I (5) Ramón Berenguer I (1023-1076), llamado el Viejo (el Vell en catalán), hijo de Berenguer Ramón I, fue Conde de Barcelona y Gerona (1035-1076), de Osona (1054-1076) y de Carcasona y Rasés (1068-1076).
  • Roger de Flor (2) Roger de Flor (Brindisi, 1266-Adrianópolis, 1305) fue un caballero templario y caudillo mercenario al servicio de la Corona de Aragón.
  • Roger de Lauria (1) Roger de Lauria (Lauria, Basilicata, 17 de enero de 1245 - Valencia, 19 de enero de 1305) fue un marino y militar procedente del sur de la península itálica al servicio de la Corona de Aragón.
  • Valentí Esparó i Giralt (1)

Parecido

RSS feed

Almanaque creado por El Organillero-Cantante, antiguamente de Barcelona
© 2007-2019 · Etenim mihi multa vetustas scire dedit - Ovidio, Las metamorfosis