Temiendo una revolución libertaria y republicana, la multitud masacra a todos los 128 prisioneros franceses en el antiguo convento de San Agustín

Habiendo cundido la voz de que los prisioneros franceses acuartelados en S. Agustin el viejo, querian plantar en la esplanada de la ciudadela el árbol de la libertad, alborotóse contra ellos el pueblo, y á pesar de los esfuerzos de las autoridades, fueron muertos los ciento veinte y ocho que habia.

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