Etiqueta: Gobierno de España

  • La junta insurgente pide la renuncia del gobierno de Espartero

    La junte des Barcelonais insurgés décrète la déchéance d’Espartero et de son gouvernement.

  • Washington Irving: el coraje y triunfo de Espartero

    My last letter ended, I think, with the departure of the Regent to quell the insurrection in Barcelona. He travelled in his own fearless style, pushing on in a post chaise ahead of his troops, and without escort, accompanied merely by an officer or two of his staff, and threw himself frankly among the people in the towns and villages, who showed the sense of this confidence in their loyalty, receiving him everywhere with acclamations. After his departure, Madrid was full of rumors; insurrections were said to be breaking out everywhere. The downfall of Espartero and of the existing Government was confidently predicted, and there were not wanting factious people and factious prints to endeavor to blow this hidden flame into a general conflagration. Thus far, however, they have been disappointed. Madrid has remained quiet under the guardianship of the national guards, and the insurrection did not extend beyond Barcelona. That factious city has once more been brought into submission to the Government, but not until it had suffered a bombardment of several hours. As yet, we have no particulars of the damage done, but it must have been considerable, and I fear we shall hear of some punishments inflicted upon those who have been most active in exciting this rebellion. Barcelona has sinned so often in this way, that it is deemed necessary to treat it, in the present instance, with rigor. The bombardment, though repeatedly threatened, and the day and hour assigned, was put off from day to day and hour to hour, m the hope that the insurgent city would surrender; but a band of desperadoes had got the upper hand, who refused to submit excepting on such terms as it would have been degrading to the Government to grant.

  • Concesión ferrocarril a Tarragona

    … ley de 9 de Noviembre de 1859, autorizando al Gobierno para otorgar á D. Magin del Grau y Figueras y don Jáime Ceriola la concesión de un ferro carril de Tarragona á Barcelona directamente ó empalmando en el de Martorell donde lo crea mas conveniente …

  • Versión un poquitín sentimental del primer Primero de Mayo en España

    Bl estado de ánimo de Barcelona, fué bien distinto anteayer [1 de mayo], en que ss dieron pruebas de cordura y de prudencia del que reinó ayer, en que algunos elementos estraños á la gran masa de obreros, mantuvieron en zozobra el espíritu ds la población. Aquel estado de ánimo de anteayer es lo que quisimos reflejar pidiendo ayuda á uno ds los colaboradores artísticos de LA VANGUARDIA [Mariano Foix]y creemos haberlo conseguido.

    […]

    Mientras discurríamos entra los grupos de la Plaza da Cataluña que, por no haber podido penetrar en el Tívoli, aguardaban la salida de la manifestación, observamos graciosas escenas inspiradas por el buen humor y franca alegría que caracterizan al obrero catalán, aun en los momentos más solemnes y graves.

    Pasaba en aquel momento una sirvienta con un jarro de leche y al punto la rodearon los huelguistas, robándole la seriedad mezclada de temor que llevaba pintada en el rostro. «Muchacha, le decían, toma nuestro ejemplo. ¿Cuando os decidiréis á hacer una manifestación ó una huelga?» La chica dio por respuesta expresiva sonrisa, y prosiguió su camino, tal vez pensando en la Menegilda de la «Gran vía.»

    A la salida del Tívoli, sorprendió al lápiz de nuestro dibujante, uno de los grupos que llevaban la delantera da la comitiva. En todos ellos se nota marcadamente el tipo catalán y muestran la gravedad de quien está convencido de realizar un acto trascendental y de que llama la atención pública.

    Alrededor do la bandera se estrujaban todos ios obreros, constituyendo apiñado núcleo que se movía con dificultad.

    Junto á los trabajadores no faltaba el pilluelo, satisfecho y gozoso, aplaudiando á rabiar cuando los demás aplaudían, dándose aires de personage y echando de menos al escándalo y la gresca, en medio de tanto orden y compostura.

    Al llegar á la Plaza de Palacio se formaron pequeños grupos mientras los delegados subieron al Palacio del Gobernador. En casi todos ellos había un orador, generalmente uno de esos tipos indefinidos que entre loa obreros parecen burgueses, y entre los burgueses obreros, que peroraba ó daba consejos.

    Decíales el que reprodujo el lápiz de Foix: «Muchachos, creedme, una vez terminada esta manifestación, volveos á vuestras casas y no os dejéis engañar por los que os aconsejan una huelga ilimitada, porque esto puede ocasionarnos ua conflicto y perjudicar nuestra causa.»

    Cuando el Gobarnador hubo terminado el discurso que pronunció desde el balcón, todas las manos se levantaron para aplaudirle, siguiéndose nutridos vivas…

    Después de haber terminado la manifestación de anteayer, el alcalde señor Maciá y Bonaplata envió al Presidente del Consejo de ministros, el siguiente telegrama, que por cierto fué ayer muy comentado.

    «Excelentísimo Señor Don Práxedes Mateo Sagasta, Madrid.—Terminada la manifestación pacífica sin incidente alguno. Me enorgullece la honra de presidir el Ayuntamiento de esta ciudad.-Maciá y Bonaplata.»

  • Pi y Margall: el Real Decreto que permite a Barcelona tragarse a seis pueblos es ilegítimo

    LA AGREGACION DE PUEBLOS

    Trátase de agregar á Barcelona pueblos contiguos, y el Gobierno, segun parece, está dispuesto á decretarlo, previo informe del Consejo de Estado. (Está escrito este artículo antes de que la agregación fuera un hecho.) Si tal el Gobierno hiciera, quebrantaría, á nuestro juicio, no sólo la ley natural, sino también la ley escrita.

    Agregar pueblos es suprimir municipios, y segun el art. 7.º de la ley municipal, no cabe suprimirlos sino cuando la correspondiente Diputación de provincia lo resuelva de conformidad con los interesados. En caso de disidencia, dice el artículo la aprobación será objeto de una ley y, por lo tanto, de un acuerdo de las Cortes.

    Que los pueblos que se quieren agregar no están conformes con que se los agregue, nos lo dicen sus protestas y las comisiones que á Madrid envían para que se les respete la vida y la independencia. Aun siendo favorable á la agregación el informe del Consejo de Estado, carece el Gobierno de facultades para imponerla.

    Importa poco que con arreglo al art. 4.º de la misma ley proceda la agregación por tratarse de pueblos cuyos cascos se confunden por el ensanche y el desarrollo de sus respectivas edificaciones, cosa que no sabemos si en el presente caso ocurre; en virtud de la discordancia de los interesados, á las Cortes toca decidir si por éste ú otro motivo la agregación debe llevarse á cabo. No porque en una ley se diga que tal ó cual cosa procede en ciertos casos, puede ejecutarse, como entre los interesados haya discordia, sin la resolución de la autoridad competente.

    Lo que hoy se intenta se intentó hace años siendo el Sr. Sagasta presidente del Consejo de ministros. Ocurrió lo que ahora: hubo protestas, vinieron á Madrid comisiones, hablaron unos en un sentido y otros en otro los diputados catalanes, y al fin el Gobierno se decidió á mantener el statu quo no sin decir extraoficialmente que nada se haría en caso alguno sin la voluntad de los pueblos de cuya agregación se trataba. A pesar de que entonces regía la vigente ley municipal, no se intentó siquiera llevar la cuestión á las Cortes. ¿Habría de ser ahora menos prudente el Gobierno?

    Aseguran muchos que hoy la agregación sería no menos ventajosa para los pueblos que para Barcelona. No lo negamos ni lo afirmamos; decimos resueltamente que esto toca apreciarlo á los pueblos y no á gentes extrañas, incapaces de conocer y pesar los beneficios y los perjuicios.

    Cada municipio tiene su personalidad, y en el mundo humano ni las colectividades ni los individuos se resignan fácilmente á perderla. Entre las colectividades políticas, el municipio es sin duda la más natural, y por consecuencia la más refractaria á confundirse con otras, máxime si éstas otras pueden absorberlo sin dejar ni rastros de su pasada existencia.

    Nosotros, dicho se está que si mandásemos, ni desde las alturas del Gobierno central, ni desde las de los gobiernos regionales, impondríamos en modo alguno la agregación ni de aquéllos ni de ningunos otros pueblos. Es base de todo nuestro sistema el libre consentimiento, y sin que las poblaciones del llano de Barcelona estuvieran conformes en la agregación, jamás la decretaríamos, ni aun con el beneplácito de las Cortes. El libre consentimiento es para nosotros condición obligada de toda creación, de toda agregación, de toda supresión de municipios.

    No tenemos nosotros sobre este punto vacilaciones de ningún género. No las tuvimos nunca.

    (De El Nuevo Régimen, Madrid.)

  • Una matanza por el ejército acaba con la revolución en Barcelona; rumores sobre el futuro de Maura; la implicación de Lerroux en la revolución

    RIOTERS REPORTED CRUSHED.
    Principal Bands Rounded Up in Barcelona and Killed or Captured.

    MADRID, July 29. — It was officially announced to-night that the cavalry engaged at Barcelona succeeded in driving into St. Martin Square the principal bands of revolutionists, against whom the artillery opened fire, causing great losses. The survivors surrendered.

    The official statement further says that it now remains only to master small groups of revolutionists in the villages in the vicinity of Barcelona.

    Thus, according to official advices, the insurrection has been checked, but at a great sacrifice of life. After fighting desperately and successfully for a long time behind barricades the principal mobs were gradually driven to St. Martin’s Square, where they found themselves entrapped.

    Heavy detachments of artillery and cavalry came up and surrounded them. The artillery opened fire, mowing down the revolutionists, who sought to escape, but were met at every point with shot and shell.

    Those of the insurgents who were not killed or seriously wounded threw down their arms and surrendered.

    The insurrection continues in the neighbouring villages, where the troops are proceeding. The commanders of the soldiers are under orders to spare none who attempts to resist.

    New from Barcelona, the centre of the revolutionary outbreaks, is exceedingly meagre and unsatisfactory. From refugees at Lisbon comes the report that the revolutionists are using bombs and that 100 persons were killed and 200 wounded during the earlier stages of the conflicts.

    Premier Maura announced to-night that he had received more favorable reports from Barcelona, where the situation, according to this official statement, is slightly ameliorated.

    «The arrival of reinforcements,» said the Premier, «will permit the repression of outbreaks.»

    Throughout the day, however, advices received from various quarters indicated that the disturbances in Catalonia were quite as serious yesterday, although the Government has succeeded in getting troops through to certain of the disaffected points. The lines of communication, which had been cut everywhere in Catalonia, have in part been repaired.

    Premier Maura May Resign

    The report that a provisional Government has been established at Barcelona and that the civil Governor has been assassinated is unconfirmed, but rumors are persistent that Premier Maura will resign and that a military dictatorship will be set up in Madrid. However, reports that King Alfonso would form a military Cabinet, presided over by Gen. Weyler, are officially denied.

    [Situación malísima en Marruecos, movilización general del ejército, posición de las finanzas del estado]

    Señor Lacierva, the Minister of the Interior, announced to-day that any newspaper printing reports disagreeing with official information would be prosecuted and its editions suppressed. Since the declaration of martial law throughout Spain yesterday, the censorship over news has been more severe.

    PARIS, July 29. – […]
    Advices received at Hendaye from a conservative and exceptionally well-informed source in Madrid depicts the situation, both exterior and interior, as being more critical than at any time since the Cuban war.

    Although the Spanish Government seeks to create the impression that the movement in Catalonia is anarchistic and simply a protest against the war in Morocco and the policy of Premier Maura, there are the gravest reasons for believing that it is a general and widespread revolutionary outbreak, which a combination of Republicans and Social-Revolutionaries have been secretly and effectively preparing for a long time.

    A dispatch to the Journal from Madrid says that the revolution at Barcelona, it is alleged, was arranged by former Deputy Leroux, chief of the Republicans at Barcelona, who returned recently to Spain from Buenos Ayres.

  • Suspensión de pagos del Banco de Barcelona

    No hubo, en general, sorpresa: venían circulando graves rumores sobre la vieja e importante entidad; la seguridad producida por los dividendos distribuidos en el año 1919 estuvo minada por la sospecha de los excesos atribuidos a la sucursal abierta in el paseo de Gracia. Ni fue, para la mayoría, el fallo de «otro banco», ni lo ocurrido pudo explicarse como un fenómeno normal de postguerra. «A mucha gente, y todavía más a la de caudales modestos -escribe Hurtado-, les hizo el efecto de la muerte de alguien de la familia. Desde una larga serie de generaciones el Banco era una parte integrante de la ciudad… (En) aquella famosa sucursal aparecían unos nombres como beneficiarios de unos créditos fabulosos que nunca habían obtenido las mejores firmas catalanas. Dejando a un lado una docena de aprovechados entre el personal subalterno, no podía decirse que fuese la inmoralidad de los gestores la que había escamoteado la gran fortuna desaparecida, sino el afán de exprimir el crédito del Banco para hacerle rendir la máxima substancia, y la ineptidud de una gente improvisada que, al querer ensayar los procedimientos expeditivos de los grandes bancos modernos de disponibilidades inagotables, lo había aplastado con sus manos inexpertas».

    Cambó compareció al día siguiente…: y otra vez contra el pánico que tal suspensión había desencadenado. «La crisis formidable que hace tambalear hoy toda nuestra economía es la crisis más injustificada, más irracional, más evitable de cuantas se hayan producido en el mundo. Nunca, Barcelona y Cataluña habían acumulado la riqueza que hoy tienen… Pero el pánico desencadenado los últimos días, lo pone todo en peligro». Volvía sobre los deberes del Gobierno y del Banco de España: «No se evitan las crisis económicas, pero se eviten, con una actuación del poder público y del banco de emisión, las crisis financieras, que siempre vienen determinadas por un pánico…». Por otra parte, en Cataluña, debían obtenerse trascendentales enseñanzas: «Esta crisis ha de significar el fin del individualismo en nuestra organización bancaria… Es preciso que no se pierda un momento en recriminaciones estériles…».

  • Citando a Ignacio de Loyola, el gobierno español se muda a Barcelona

    … for the first time in modern history, a Spanish Government moved to Barcelona, the second move of the Leftist Government since the war started. Plenty of government bureaus remained in overcrowded Valencia. Signaling the move, Minister of the Interior Julian Zugazagoita made a radio speech containing two statements, neither of which would have been possible year ago when the Leftist Government first moved to Valencia:

    «The Government planned to go to Barcelona as early as last November but decided temporarily on Valencia. . . . Barcelona now in its turn has the significance of showing the clear fidelity of the Government toward Catalonia.

    «The Government is not obliged to appeal for obedience, but has the right to impose it. … We have come to agree with the sage formula of that exceptional captain of Christ, Saint Ignatius de Loyola, who imposed on his disciples silent obedience ‘until death.’ The task must be accomplished. We must win by our own strength alone.»

    Last November an admission that the Madrid Government dared not move to the then anarchist-ridden Catalan Barcelona, or words of praise for the founder of the powerful, much-feared Jesuit order, would have been tantamount to treason.

  • Decreto estableciendo el uso exclusivo del español en los servicios públicos

    EL USO DEL IDIOMA NACIONAL EN TODOS LOS SERVICIOS PÚBLICOS

    Si es una exigencia lógica, inexcusable —observada de hecho en general—, que los naturales de todo país organizado políticamente —sobre todo los que habitan en el territorio metropolitano— conozcan y usen el idioma oficial de su Estado respectivo (sin perjuicio de conocer y usar además las formas lingüísticas peculiares de las regiones o comarcas o de poseer cualquiera otro idioma extranjero), es asimismo una condición «sine qua non», también cumplida de hecho, pero éste universal y sin excepciones, que los funcionarios de cualquier Estado conozcan y deban conocer y usar en el servicio del mismo el idioma llamado oficial o común, que, además de ser nexo unitivo y medio de comunicación, coordinante de los nacionales entre sí y entre el conjunto orgánico de todos ellos y el Estado, sirve a éste de inequívoca, precisa y categórica expresión de su soberanía en el ejercicio de las funciones normativas y jurisdiccionales que les son propias.

    Por ser esto tan obvio, ningún país ha considerado necesario exigir a sus naturales la previa y especial demostración de conocer y usar el idioma oficial para obtener y ejercer cargos públicos. Va ello tan implícito en el hecho mismo de reconocerse la capacidad legal para ejercer funciones públicas al servicio de las instituciones estatales, que sería absurdo exigirlo como cualidad singular sujeta a previa adveración. Por lo mismo, y en sentido contrario, el desconocimiento o el habitual desuso del idioma oficial por parte de los servidores del Estado en actos de servicio debo ser causa justificada bastante para invalidar en absoluto su condición de funcionarios estatales e incapacitarles para el ejercicio de funciones públicas. Ahora bien: todo lo anteriormente considerado —en tesis general irrebatible en el orden políticoadministrativo— ha venido a ser prácticamente desconocido y vulnerado en numerosas corporaciones, instituciones y servicios de interés público de esta provincia, no obstante las reiteradas y discretas admoniciones de la autoridad.

    No se trata, en absoluto, del uso natural y licito de la lengua regional (tan respetable en la vida privada como otras lenguas regionales de España), sino del desuso, del olvido, cuando no la preterición o postergación del idioma oficial en los actos de la vida pública. No debe olvidarse que la sistemática y sañuda reincidencia en el designio de eliminación del idioma oficial en esta tierra por parte de elementos de execrable recordación, trajo consigo inevitablemente la ofensa para todo el resto de España y desembocó trágicamente, como no podía menos de ocurrir, en la guerra civil y en la victoria rotunda de las armas españolas que los acontecimientos internacionales han hecho aún más definitiva. Victoria, que, al acabar con insidiosos equívocos y purificar el ambiente ha predispuesto a la totalidad de los buenos hijos de la Cataluña que, es heredad fundada y legada por los cristianos viejos y por tanto sana, amable y admirable, a una generosa reincorporación espiritual, sin distingos ni reservas a los destinos totales de la Patria común.

    Pero este fraternal impulso podría verse condicionado o perturbado por la supervivencia de las viciosas prácticas típicas de anteguerra, en lo que se refiere al desplazamiento y desuso del idioma oficial, y constituir un mal ejemplo enervante y contagioso para los buenos catalanes que, por no haber tenido responsabilidades en tal mezquina maquinación, se aprestan de buen grado y limpio corazón a enriquecer su propia cultura, mediante la perfecta posesión del idioma oficial, además del vernáculo.

    Siendo, pues, ya necesario atacar esta, corruptela y restablecer en el orden de la vicia, pública el respeto debido a la gloriosa lengua española, que es y debe ser patrimonio común de todos los connacionales, he resuelto disponer lo que sigue:

    Primero.—A partir del día primero de agosto próximo, todos los funcionarios interinos de las corporaciones provinciales y municipales de esta provincia, cualquiera que sea su categoría, que en acto de servicio, dentro o fuera de los edificios oficiales, se expresen, en otro idioma que no sea el oficial del Estado, quedarán «ipso facto», destituidos, sin ulterior recurso.

    Segundo.—Si se tratase de funcionarios de plantilla, titulares o propietarios en tales corporaciones, y se hallaran pendientes de depuración, dicha falta determinará la conclusión del expediente en el estado en que se hallare, y la inmediata destitución del transgresor sin ulterior recurso.
    Si se tratase de funcionarios ya depurados y readmitidos incondicional o condicionalmente, se reabrirá su expediente de depuración; y puesto que toda depuración hasta ahora realizada es revisable, se estimará esa falta como nuevo cargo adicional al capítulo correspondiente y, en consecuencia, se propondrá sanción o se agravará la ya aplicada, pudiendo, en ambos casos, llegarse a la destitución.

    Tercero.—Los mismos criterios se aplicarán con respecto a les funcionarios interinos y propietarios o titulares adscritos a cualquiera de los servicios públicos civiles de la provincia, especialmente los que sean maestros y profesores del Estado, así como inspectores municipales de Sanidad. Por lo que se refiere a maestros y profesores privados, autorizados para la enseñanza, los infractores quedaran personalmente incapacitados para el ejercicio de la función docente.

    Cuarto.—Ningún expediente de información —cuando proceda instruirlo con arreglo a lo anteriormente dispuesto— será sobreseído por falta de pruebas; pudiendo bastar la de indicios, y, en todo momento, la espontánea conciencia que del caso se forme el instructor y que éste expresará en sus conclusiones, cualquiera que sea el resultado de la prueba practicada.

    Quinto.—Todos los agentes de Inspección y Vigilancia, fuerza de Policía armada y Guardia civil, tanto de la capital como de la provincia, extremarán el celo y la vigilancia para el más exacto cumplimiento de esta disposición y elevarán las denuncias juntamente con el atestado, en el que se recomienda la práctica de información testifical.

    La autoridad espera de los señores presidentes de Corporaciones y servicios públicos civiles de toda especie, la más asidua abnegada y patriótica colaboración a fin de lograr, rápida y eficazmente el restablecimiento del uso exclusivo del idioma nacional en todos los actos y relaciones da la vida pública en esta provincia,

    Barcelona, 28 de julio de 1940.—El gobernador civil: Wenceslao González Oliveros.