{"id":766,"date":"1848-05-01T11:29:34","date_gmt":"1848-05-01T11:29:34","guid":{"rendered":"https:\/\/oreneta.com\/libro-verde\/?p=766"},"modified":"1848-05-01T11:29:34","modified_gmt":"1848-05-01T11:29:34","slug":"766","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/oreneta.com\/libro-verde\/1848\/05\/01\/766\/","title":{"rendered":"Maravillas y costumbres de la primavera"},"content":{"rendered":"<p>La primavera se adelanta y la naturaleza se sonrie \u00e1 nuestros ojos, desplegando todas sus galas y toda su magnificencia. Las mieses muestran ya su espiga lozana formando la esperanza del labrador, que al cerrar su puerta deja todas sus riquezas fiadas \u00e1 la buena fe de los hombres y \u00e1 las alteraciones de la atm\u00f3sfera. Para prevenir la osad\u00eda de un mal\u00e9volo tiene un perro; para alcanzar el favor de la Providencia divina tiene el fervor de sus oraciones; y pensando en la oportunidad de la lluvia, no deja de repetir durante el dia y \u00e1 todas horas el refran: <em>per maig cada d\u00eda un raig<\/em>.<\/p>\n<p>El verdor de los campos, la fragancia de las flores, la frescura del aire, el ardor de los rayos del sol que inflama los corazones, todo convida al muelle goce de los mas puros placeres. La antigua Grecia cuya mitologia no ha tenido rival al tratarse de materializar las ideas, consideraba la mansion de los bienaventurados en una perpetua primavera, y las bellas artes representaban esta estacion bajo la figura de una hermosa ninfa teniendo una guirnalda de flores en las manos, y sentado \u00e1 sus pies un cupidillo reconociendo la punta de sus flechas. El hermoso espect\u00e1culo que presenta la naturaleza durante la primavera, no puede menos de llamar la atencion del hombre, quien al olfatear una flor \u00f3 al tender la vista por la campi\u00f1a, sin echarlo de ver quiz\u00e1, rinde un homenage de admiracion al Criador.<\/p>\n<p>No somos por ac\u00e1 tan sordos \u00e1 la voz de la naturaleza, y por esto salimos los barceloneses \u00e1 gozar en ciertos dias y en ciertas horas del bello espect\u00e1culo que nos ofrece. Ya durante este mes comienzan \u00e1 venir \u00e1 Barcelona los habitantes de otras provincias que acuden a tomar ba\u00f1os de mar y anticipan su viage para gozar de las procesiones del Corpus, c\u00e9lebres en Barcelona como lo son aqui todas las procesiones.<\/p>\n<p>Hanos parecido muy \u00e1 prop\u00f3sito el dia 1.\u00b0 de mayo para poner \u00e1 nuestros lectores al corriente de las costumbres propias de la primavera , porque al cabo es dia 1.\u00b0 y por consiguiente privilegiado, y le hallamos colocado casi en la mitad de la estacion. Por otra parte nuestras razones tenemos para no haber dado cuenta al lector de las costumbres de primavera el dia en que esta tuvo principio, porque una de ellas mal se aviene con las s\u00e1banas, y <em>las ma\u00f1anicas de abril son muy buenas de dormir<\/em>, segun reza el refran. Y no decimos esto asi, \u00e1 humo de pajas, que ya ver\u00e1s, lector querido, cu\u00e1n \u00e1 pelo viene. <\/p>\n<p>Supon un domingo \u00f3 disanto: debes levantarte \u00e1 las siete, por lo tanto vestirte al desden, que es como si dijera un franchute \u00e1 la <em>neglig\u00e9<\/em>, ir \u00e1 misa, y luego dirigirte \u00e1 la Rambla donde est\u00e1 el mercado de las flores. All\u00ed las ramilleteras te convidar\u00e1n con las mas vistosas producciones de la naturaleza; y las bellas barcelonesas, las madrugadoras, te convidar\u00e1n con los atractivos con que la estacion y, mas que todo, la hora las engalana. Su trago y su tocado al desden, su desden nada esquivo, y la color del rostro p\u00e1lida como la azucena. All\u00ed te parecer\u00e1n mejor estas j\u00f3venes, que en el paseo de invierno adornadas con todas sus blondas y sombreritos, con sus narices rojas, efecto del aire frio, y sus ojos dormidos y su gesto lloron, efecto de los rayos del sol. Y cuenta que \u00e1 las madrugadoras debe de alcanz\u00e1rseles muy bien, <em>que \u00e1 la muger, mas que las galas que cercenan las fortunas , le valen la amabilidad y sencillez, que nada cuestan<\/em>. Obs\u00e9quialas , querid\u00edsimo lector, obsequia \u00e1 esas bellas en cuyo trage no hay ficcion, en cuyo rostro no hay doblez; obs\u00e9quialas con un ramillete, y no te pesar\u00e1. Y vosotras, lind\u00edsimas criaturas, aceptad los obsequios de esos j\u00f3venes, y apartad la vista de esos camastronazos de \u00e1 40 del pico , que pasean primero, y se pierden despues entre las filas de puestos del mercado de la Bocar\u00eda, saben ellos por qu\u00e9, y lo sabemos nosotros, aunque no nos cumple por ahora decirlo.<\/p>\n<p>Si no tienes , querido lector quien te dispierte para madrugar, nada temas que no falta en esta ciudad quien en la presente escion lo hace sin reparar en ello. Es el tal un labriego que arrea un borriquillo cargado con un seron donde conduce algunas vasijas, que al amanecer llena del agua ferruginosa de algunas de las ca\u00f1a desde el mas a\u00f1ejo entrem\u00e9s hasta el mas rom\u00e1ntico drama de nuestros tiempos, y desde el mas devoto novenario \u00e1 las peores coplas que puede escribir la pluma mas mugrienta y asquerosa mojada con la tinta mas f\u00e9tida que confeccionarse puede. Esas tiendas de quita y pon, llamadas <em>paradas de romansus<\/em>, dan una perfecta idea del estado en que se halla entre nosotros el gusto por las obras literarias, y no a\u00f1adimos de las costumbres del pais, por no llamar la atencion de la autoridad, quien puede tomarlo \u00e1 pechos, y hacer pasar las sobredichas coplitas por debajo de la mas r\u00edgida f\u00e9rula censoria.<\/p>\n<p>Pero echamos de ver, lector querido, que con este introito vas \u00e1 llamarnos al \u00f3rden. N\u00f3, n\u00f3, nada temas, volver\u00e9mos al carril. Vas \u00e1 verlo. Dirig\u00edmonos tambien algunas ma\u00f1anas h\u00e1cia el paseo de San Juan \u00f3 de la esplanada, y huroneamos en los puestos de ropavejeros que all\u00ed se colocan, y \u00e1 cuyo conjunto suele darse, quiz\u00e1 ir\u00f3nicamente , el nombre de Fira de Bellcaire, y leemos toda suerte de librajos que hallamos ya tirados por el suelo, ya dispuestos en desordenado \u00f3rden sobre una desvencijada mesa. Otro tanto hacemos en los Encantes los lunes, los mi\u00e9rcoles y los viernes de cada semana, que son los dias en que se permite \u00e1 los prenderos y chamarileros la venta de sus g\u00e9neros adquiridos en una almoneda de un eclesi\u00e1stico que muri\u00f3 intestado, \u00f3 en la de un solteron que leg\u00f3 su ajuar \u00e1 el ama de gobierno, \u00f3 en la del mercader declarado en quiebra, \u00f3 del empleado n\u00f3mada \u00e1 quien se le destina al otro estremo de la pen\u00ednsula.<\/p>\n<p>En aquellos puestos se pueden comprar \u00e1 la voz de los corredores, objetos nuevos y renovados, viejos que parecen nuevos, y nuevos que pudieran ser buenos. El anticuario adquiere all\u00ed por poco dinero un objeto de gran valor, el c\u00f3mico compra all\u00ed lo que no hall\u00f3 en las tiendas, el aficionado \u00e1 los muebles por el gusto del siglo de Churriguera (Dios le bendiga al aficionado) compra all\u00ed sillas y mesas rotas y raidas para darles nuevo lustre, y hacerlas figurar en su salon que llama \u00e1 la <em>renaissance<\/em>, y el aficionado \u00e1 la lectura hojea libros buenos y malos, y los compra por la mitad del precio que pidi\u00f3 el vendedor, \u00f3 por el valor que este conoce que le da el comprador.<\/p>\n<p>Al n\u00famero de estos aficionados tenemos la desgracia de pertenecer, y h\u00e9te aqui que dias atr\u00e1s dimos con un cuaderno descuadernado, manuscrito, redactado en catalan, en cuya primera hoja se leia: <em>Diari den Pere del aguait<\/em> 184&#8230;. (el \u00faltimo guarismo se pierde en el mugre del sobado borde del papel). Poco debe importar el precio en que lo mercamos.<\/p>\n<p>\u00a1Grande adquisicion! dijimos para nuestro capote. Esto aumentar\u00e1 el vol\u00famen de nuestros mamotretos, y al paso que ha de ahorrarnos trabajo, ha de proporcionar solaz al p\u00fablico, cuando insertemos en nuestro A\u00f1alejo, vertidos en lengua espa\u00f1ola, algunos de los renglones que hagan referencia \u00e1 nuestro pais. Por de pronto ah\u00ed va el art\u00edculo del 3 de mayo en Barcelona.<\/p>\n<blockquote><p>He salido \u00e1 la calle llevando del brazo \u00e1 mi hermana, y nos han acometido distintas veces enjambres de ni\u00f1as, y entre ellas algun ni\u00f1o, con sendos platos cubiertos de rosas en las manos. En ademan de pedir limosna, me han interpelado las que \u00e1 m\u00ed se han dirigido con este piropo: <em>Vost\u00e9 seny\u00f3 galan que te cara de diamant, un dineret per Sta. Creu:<\/em> y los que \u00e1 mi hermana se han dirigido le han dicho: <em>Vost\u00e9 Sra. hermosa que te la cara de rosa, un dineret per Sta. Creu.<\/em><\/p>\n<p>Pesadillos han estado algunos de los tales chicuelos, y hannos seguido largo trecho repitiendo sus obsequios, y estos han sacado estrena , que es ya subido que <em>pobre importuno saca mendrugo<\/em>, segun el refran nos dice.<\/p>\n<p>Hemos entrado mi hermana y yo en una iglesia \u00e1 o\u00edr misa , y he ido \u00e1 la sacrist\u00eda para saber en qu\u00e9 altar se celebrar\u00eda, y cuatro monacillos pedig\u00fce\u00f1os por dem\u00e1s, me han acometido con la cantinela arriba transcrita. A mi vez he querido tomar represalias, y asiendo por el cuello de la sotana al que mas vivaracho me ha parecido, le he ofrecido buenas estrenas si confesaba en qu\u00e9 queria emplear aquel dinero. Halo confesado, que el muchacho era lenguaraz de sobras, y hame dicho \u2014 \u00bfno ve V. aquel altarito que hemos guarnecido en aquel rincon, con aquellos floreros y con aquellas velitas? pues all\u00ed al pie depositamos lo que recogemos, y el capital sirve para una merienda. Y no somos nosotros los \u00fanicos que se ocupan en el dia de hoy en este negocio; porque vea V. , mi hermana con las chicas de la vecindad hacen lo mismo, y tambien guarnecen un altarito, y luego meriendan \u00e1 la salud de qu\u00e9 s\u00e9 yo, \u00e1 la salud de su est\u00f3mago.<\/p>\n<p>Pedig\u00fce\u00f1a es la costumbre ; inocente es por dem\u00e1s, y trasciende hasta el interior de las familias. Por lo que he visto en las casas en donde hoy he estado de visita, no he podido menos de compadecer al barcelon\u00e9s \u00e1 quien Dios le ha dado sobrinitos que obsequiar, \u00f3 ahijados que contentar, \u00f3 deudos con quienes cumplir, porque al salir de casa, debe llenarse los bolsillos de monedas para responder \u00e1 todas las exigencias y compromisos en que puede verse atollado.<\/p><\/blockquote>\n<p>Esta es la traduccion. Si es buena \u00f3 mala j\u00fazguelo el p\u00fablico, pues por lo que \u00e1 nosotros ata\u00f1e, solo podemos decir que es fiel y exacta. Si es mala, consolar\u00e1nos la idea de que no ser\u00e9mos los \u00fanicos malos traductores que \u00e1 destajo embadurnan papel en nuestros tiempos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La primavera se adelanta y la naturaleza se sonrie \u00e1 nuestros ojos, desplegando todas sus galas y toda su magnificencia. 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