{"id":7505,"date":"1936-04-28T10:53:35","date_gmt":"1936-04-28T10:53:35","guid":{"rendered":"https:\/\/oreneta.com\/libro-verde\/?p=7505"},"modified":"1936-04-28T10:53:35","modified_gmt":"1936-04-28T10:53:35","slug":"asesinados-los-hermanos-badia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/oreneta.com\/libro-verde\/1936\/04\/28\/7505\/","title":{"rendered":"Asesinados los hermanos Bad\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>[&#8230;]<\/p>\n<p>A las tres y cuarto de la tarde, un autom\u00f3vil particular, que conduc\u00eda a seis individuos, se estacion\u00f3 frente a la peluquer\u00eda que hay establecida en el chafl\u00e1n de la calle de Muntaner, esquina a la de la Diputaci\u00f3n, en la parte opuesta a la casa donde viv\u00edan los hermanos Bad\u00eda. Del coche descendieron dos de sus ocupantes, que, cruzando la calle, entraron en el portal de la casa n\u00famero 38 de la call\u00e9 de Muntaner, situada un poco antes de la que habitaban las v\u00edctimas del suceso, con su madre y hermanas, qued\u00e1ndose en el portal, si bien adoptaron la precauci\u00f3n de que nadie que pasara por la acera de la casa de los se\u00f1ores Bad\u00eda pudiera verles a distancia.<\/p>\n<p>Inmediatamente que pasaron los hermanos Bad\u00eda por delante del portal salieron los pistoleros, uno de los cuales dispar\u00f3 a bocajarro sobre Miguel, al tiempo que el otro lo hac\u00eda contra Jos\u00e9, cayendo los dos al suelo. El primero de ellos muri\u00f3 instant\u00e1neamente, y Jos\u00e9 a poco de ingresar en el Dispensario de la calle de Sep\u00falveda, adonde los dos fueron trasladados con la m\u00e1xima urgencia en unos taxis.<\/p>\n<p>[&#8230;]<\/p>\n<p>Los pistoleros, despu\u00e9s de asegurarse de que sus v\u00edctimas hab\u00edan muerto, atravesaron tranquilamente la calle, amenazando con las pistolas a los testigos del crimen, hasta llegar al coche, donde sus compa\u00f1eros estaban asomados a las ventanillas, esgrimiendo pistolas, para protegerles la retirada.<\/p>\n<p>Una vez en el auto los seis pistoleros, el veh\u00edculo sali\u00f3 disparado por la calle de la Diputaci\u00f3n, con direcci\u00f3n a la barriada de Sans. <\/p>\n<p>Momentos despu\u00e9s de haber desaparecido el coche en el que hu\u00edan los pistoleros, la gente acudi\u00f3 en auxilio de los hermanos Bad\u00eda, y una pareja de Caballer\u00eda de las fuerzas de Asalto, que prestaba servicio en la calle de Aribau, esquina a la de la Diputaci\u00f3n, persigui\u00f3 a los fugitivos, a los que no pudo dar alcance. <\/p>\n<p>La madre y una hermana de los se\u00f1ores Bad\u00eda, al o\u00edr los disparos, y temiendo que aquellos hubieran sido agredidos, bajaron r\u00e1pidamente a la calle. Al ver a los se\u00f1ores Bad\u00eda, que a\u00fan estaban en el suelo, empapados en sangre, se desarroll\u00f3 una escena dram\u00e1tica, que impresion\u00f3 vivamente a cuantos la presenciaron. Al ser trasladados las v\u00edctimas al dispensario de la calle de Sep\u00falveda, madre e hija les siguieron en un taxi, pero en el ben\u00e9fico establecimiento se les negaron las irreparables consecuencias del sangriento suceso, d\u00edci\u00e9ndoles que estaban solamente heridos, hasta que se las logr\u00f3 convencer de que regresaran a su domicilio.<\/p>\n<p>[&#8230;]<\/p>\n<p>Al tener noticia del suceso, se personaron en el dispensario de la calle de Sep\u00falveda el ex consejero de Gobernaci\u00f3n de la Generalidad Denc\u00e1s, que junto con Bad\u00eda dirig\u00eda las Juventudes de Estat c\u00e1tala; el diputado a Cortes Sr. Trabal, los consejeros de la Generalidad, Sres. Gassol, Espa\u00f1a y Barrera, y gran h\u00famero, d\u00e9 concejales y di putados de Esquerra; el alcalde, Sr. Pi y Su\u00f1er; el delegado general de Orden p\u00fabli co, Sr. Casellas; el presidente del Parlamento catal\u00e1n, Sr. Casanovas, y gran n\u00famero de elementos de Estat c\u00e1tala, que estaban visiblemente apenados e indignados por el tr\u00e1gico fin de su leader y del hermano de \u00e9ste.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n acudi\u00f3 una nutrid\u00edsima representaci\u00f3n del elemento femenino de Estat catal\u00e1. <\/p>\n<p>[&#8230;]<\/p>\n<p>Barcelona. (Cr\u00f3nica telef\u00f3nica.) El nombre de Miguel Bad\u00eda, asesinado esta tarde por unos pistoleros, cuando sal\u00eda de su casa para dirigirse al caf\u00e9, como de costumbre, asom\u00f3 hace a\u00f1os por primera ves en las columnas de los peri\u00f3dicos. Juntamente con otros muchachos j\u00f3venes, fu\u00e9 detenido bajo la acusaci\u00f3n de haber fabricado y colocado un artefacto para hacerlo estallar al paso por las costas de Garraf del tren en que regresaba a Madrid D. Alfonso XIII y su familia. Fu\u00e9 aquella una tentativa, mejor o peor preparada, de regicidio que no ten\u00eda como motor un sentimiento anarquista, y para ello basta recordar la confusa emoci\u00f3n que produjo entre los elementos catalanistas que, contrarios a la violencia, por educaci\u00f3n y por temperamento, sintieron probablemente una satisfacci\u00f3n al comprobar que tambi\u00e9n pod\u00eda estar alguna vez la violencia a su servicio. As\u00ed se deduce del ambiente que rode\u00f3 la vista de la causa, en la que actuaron como defensores caracterizados catalanistas como el Sr. Anguera de Sojo.<\/p>\n<p>Condenado, con sus compa\u00f1eros, a unos a\u00f1os de prisi\u00f3n, les indult\u00f3, en seguida de tomar el Poder, el Gobierno del general Berenguer. Y siendo as\u00ed que todos los argumentos favorables a los procesados, incluso para indultarles, se apoyaban en la imposibilidad en que estuvieran de realisar el atentado, en su falta de voluntariedad para cometerlo, al regreso a Barcelona se les recibi\u00f3 con la consideraci\u00f3n que se debe a la gente decidida, dispuesta a sacrificarse por un ideal. El camino de Bad\u00eda era ya f\u00e1cil, en un ambiente como el que advino a los pocos meses, y, en efecto, hombre grato a Maci\u00e1 en todo momento, organiz\u00f3 las Juventudes de Estat Catal\u00e1, especie de milicias armadas y primer brote del fascismo en la Esquerra de Catalu\u00f1a. El y, lo que es m\u00e1s curioso, los dem\u00e1s parec\u00edan reconocerle ciertas dotes de organizador por no haber sabido organizar el atentado de Garraf, y siguiendo esa l\u00ednea le vimos m\u00e1s tarde de jefe de Polic\u00eda de Barcelona y empe\u00f1ado en una batalla con el sindicalismo. A su actitud de entonces, a los procedimientos puesto en juego, puede atribuirse la agresi\u00f3n que hoy le ha costado la vida. <\/p>\n<p>Como tantos otros, pero obligado por sus antecedentes a estar en la proa, Bad\u00eda crey\u00f3, efectivamente, que la revoluci\u00f3n ya estaba hecha y terminada, al menos por lo que le concern\u00eda. Y, como tantos otros&#8212;ser\u00eda curioso releer <em>La Publicitat<\/em> y <em>La Humanitat<\/em> de aquellos d\u00edas&#8212;, se indignaba con los jueces y magistrados que no eran bastante severos, generalmente por falta de pruebas, con los terroristas, olvid\u00e1ndose que \u00e9l hab\u00eda sido un terrorista frustrado. Dirigi\u00f3 probablemente la acci\u00f3n polic\u00edaca y c\u00edvica contra los huelguistas tranviarios. Apel\u00f3, en la jefatura de Polic\u00eda, a los mismos medios que en ocasiones anteriores hab\u00edan excitado sus protestas y las de sus correligionarios. Y apartado del cargo por su actuaci\u00f3n, precisamente en una sala de la Audiencia y contra uno de los fiscales, todav\u00eda intervino activamente en los hechos de octubre, marchando despu\u00e9s a Francia. El 16 de febrero, con el triunfo de la Esquerra, hizo posible su regreso\u00ad.&#8212;JUAN. DE BARCELONA.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[&#8230;] A las tres y cuarto de la tarde, un autom\u00f3vil particular, que conduc\u00eda a seis individuos, se estacion\u00f3 frente a la peluquer\u00eda que hay establecida en el chafl\u00e1n de la calle de Muntaner, esquina a la de la Diputaci\u00f3n, en la parte opuesta a la casa donde viv\u00edan los hermanos Bad\u00eda. Del coche descendieron [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17],"tags":[825,1103,1709,1779,1981,2035,2050,2150,2263,2364,2766,2786,2796,2903,3324,3425,3727,4102,4152],"class_list":["post-7505","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-abc","tag-alfonso-xiii-de-espana","tag-barcelona","tag-damaso-berenguer","tag-distrito-del-ensanche","tag-estat-catala","tag-fascismo","tag-federacion-anarquista-iberica","tag-francesc-macia","tag-garraf","tag-guardia-urbana-de-barcelona","tag-jose-oriol-anguera-de-sojo","tag-josep-badia","tag-josep-dencas","tag-justo-bueno","tag-miquel-badia","tag-nacionalismo","tag-pistolerismo","tag-sans","tag-segunda-republica-espanola"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/oreneta.com\/libro-verde\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7505","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/oreneta.com\/libro-verde\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/oreneta.com\/libro-verde\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oreneta.com\/libro-verde\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oreneta.com\/libro-verde\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7505"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/oreneta.com\/libro-verde\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7505\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/oreneta.com\/libro-verde\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7505"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/oreneta.com\/libro-verde\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7505"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/oreneta.com\/libro-verde\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7505"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}