{"id":693,"date":"1843-10-16T13:36:27","date_gmt":"1843-10-16T13:36:27","guid":{"rendered":"https:\/\/oreneta.com\/libro-verde\/1970\/01\/01\/693\/"},"modified":"1843-10-16T13:36:27","modified_gmt":"1843-10-16T13:36:27","slug":"693","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/oreneta.com\/libro-verde\/1843\/10\/16\/693\/","title":{"rendered":"La Jamancia: fracaso de la insurrecci\u00f3n, el Gobierno espera que Barcelona se rinda"},"content":{"rendered":"<p>La insurrecci\u00f3n catalana sigue en decadencia lo mismo que cuando escrib\u00edamos nuestra \u00faltima cr\u00f3nica: gran lecci\u00f3n deben recibir en ello los revolucionarios, Barcelona bloqueada por las tropas leales, la patulea encerrada en la ciudad recibiendo los fuegos de Monjuich y la ciudadela: Atmeller sitiado en Gerona y \u00e1 punto de rendirse al general Prim; Martell derrotado en Arag\u00f3n, despu\u00e9s de haber sido hostilizado por los pueblos donde intentaba penetrar: los rebeldes de Zaragoza bloqueados tambi\u00e9n dentro de sus muros, caidos de \u00e1nimo y escasos de medios de defensa: los revoltosos de Almer\u00eda y de Granada sometidos aquellos por el temor, estos por la fuerza de las armas, y la rebeli\u00f3n de otras muchas ciudades \u00f3 impedidas \u00e1 tiempo \u00f3 sofocadas y castigadas en el momento de estallar; tal es el estado que tiene hoy el levantamiento <em>centralista<\/em>. El cuadro de esta situaci\u00f3n es pues algo mas halag\u00fce\u00f1o que lo fue en un principio; pero est\u00e1 muy lejos de ser satisfactorio. Cierto es que las fuerzas que proclaman en Catalu\u00f1a \u00e1 la junta central son inferiores en n\u00famero y en recursos \u00e1 las que defienden la causa del Gobierno; y la prueba es que siempre que han venido \u00e1 las manos han salido vencedoras las \u00faltimas. D\u00edganlo los campos de Besos y los pueblos de San Andr\u00e9s, de Sabadell, de Matar\u00f3: d\u00edganlo las fortalezas de Gerona y de la ciudadela, d\u00edganlo en un las innumerables partidas sueltas de patulea que han sido desarmadas y presas por los somatenes del pais. La acci\u00f3n de Matar\u00f3 fue empe\u00f1ada, sangrienta: unos y otros pelearon con valor, con furia; los rebeldes emplearon en ella todo su esfuerzo; pero las tropas leales llevaron al cabo la mejor parte, no sin haber sufrido considerable p\u00e9rdida. Acosado Atmeller por sus paisanos y burlado en sus esperanzas de sublevar el pais se encerr\u00f3 en Gerona donde los rebeldes comenzaban \u00e1 desconfiar de su triumfo: Prim le cerca; asalta los fuertes que defend\u00edan la plaza, y le obliga \u00e1 pedir un armisticia que \u00e9l concede generoso, y cuyo resultado ser\u00e1 necesariamente la rendici\u00f3n de la ciudad. Impacientes los rebeldes de Barcelona asaltan la ciudadela, aprovechando un momento en que supon\u00edan descuidada su defensa; pero ni uno tan solo logr\u00f3 subir \u00e1 sus murallas, siendo rechazados todos, con un viv\u00edsimo fuego que dej\u00f3 los fosos sembrados de cad\u00e1veres. \u00bfQu\u00e9 mayor desenga\u00f1o, apetecen los ilusos?<\/p>\n<p>El Gobierno se propone acabar con la insurrecci\u00f3n economizando cuanto pueda la sangre de los insurrectos: para ello ha marchado una parte de las tropas al mando del bizarro general Prim sobre las fuerzas rebeldes que recorren la provincia con la esperanza de que las de Barcelona se rindan \u00e1 discreci\u00f3n cuando dejen de aguardar extra\u00f1os auxilios. Bloqueada entre tanto esta plaza \u00f3 incomodados sus detentadores por el fuego continuo que hacen sobre sus fuertes las bater\u00edas enemigas v\u00e1nse agotando sus medios de defensa sin que les sea f\u00e1cil reponerlos. Y como las partidas rebeldes no pueden medrar ni aun conservarse en las provincias que recorren por la activa persecuci\u00f3n que sufren y la resistencia que hallan en los vecinos de los pueblos, y ni Gerona ni Zaragoza pueden aguantar largo tiempo el asedio, solamente ocurriendo nuevas insurrecciones \u00f3 defecciones de tropas podr\u00eda prolongarse la ocupaci\u00f3n de Barcelona por los rebeldes.<\/p>\n<p>Este plan es el mas humano, el mas generoso que pod\u00eda imaginarse: dist\u00ednguese mas por su lenidad que por su conveniencia. Nosotros nos congratulamos por ello, enemigos como somos del rigor innecesario contra los criminales pol\u00edticos. Pero la prensa revolucionaria ha clamado contra \u00e9l \u00e1 grito herido y porque los sitiadores de Barcelona no consienten \u00e1 los rebeldes levantar fortificaciones contra ellos, porque les destruyen las que edifican y los incomodan con sus fuegos, acusan al Gobierno de bombardear ciudades y de inconsecuentes \u00e1 los que hoy le defienden y censuraron en otra ocasi\u00f3n los bombardeos mandados por Espartero. Este cargo merece respuesta , no tanto para convencer \u00e1 sus autores, cuanto para que no pase como incontestado un hecho inexacto, y para esclarecer un punto digno de dilucidarse. Barcelona no ha sido bombardeada: tan atroces medios de gobierno no son propios de generales valientes y leales. Es cierto que las bater\u00edas de Monjuich y de la ciudadela dirigen sus fuegos contra los fuertes de los enemigos atac\u00e1ndolos con balas y granadas; pero entre esto y bombardear una ciudad hay mucha diferencia. Comp\u00e1rense sino los resultados del que los ayacuchos llaman ahora bombardeo, y dura por espacio de muchos dias, con el que se hizo por su orden en la misma plaza en noviembre \u00faltimo, y dur\u00f3 apenas doce horas: comp\u00e1rese con el que Van-Halen dispuso contra Sevilla por mandado de Espartero. Dos \u00f3 tres edificios solamente han padecido ahora seg\u00fan las exageradas relaciones de los diarios anarquistas, y en los dos bombardeos \u00e1 que nos referimos mas de cuatrocientas casas quedaron enteramente arrasadas. Bombardear una plaza es obligarla \u00e1 la sumisi\u00f3n destruy\u00e9ndola: bloquearla y atacarla como lo hacen los sitiadores de Barcelona es privar \u00e1 sus detentadores de los medios de conservarla, y forzarlos \u00e1 abandonar su defensa: lo primeso es un acto de barbarie, lo segundo un acto de justicia: en el primer caso se castiga \u00e1 una poblaci\u00f3n pac\u00edfica por el delito de unos pocos rebeldes: en el segundo solo los criminales sufren las consecuencias de su delito. Nosotros reprobamos el bombardeo sobre todj cuando hay otros medios igualmente seguros de llenar su objeto; pero de aqu\u00ed no se sigue que debemos santificar todas las insurrecciones tjue logran guarecerse detr\u00e1s de unas murallas. Salgan en buen hora al campo raso los rebeldes que tienen en tanta estima \u00e1 la capital del principado, \u00f3 cesen de hostilizar \u00e1 las tropas de la ciudadela y de levantar obras de defensa contra ellas, y ver\u00e1n entonces como no corre la ciudad el menor riesgo ni en sus habitantes ni en sus edificios : ver\u00e1n entonces como llegado el \u00ablia del ataque se rinden \u00e1 discreci\u00f3n sin que recaiga su culpa sobre los inocentes. Barcelona recibe mas da\u00f1o de los que se llaman sus defensores que de los leales que la-cercan: no es del Gobierno ni de las tropas de quienes puede temer su ruina, y debiera guardarse, sino de los furiosos que se llaman sus hijos, y amenazan p\u00fablicamente con entregarla \u00e1 las llamas antes que abrir sus puertas \u00e1 los defensores de la Constituci\u00f3n y de la Reina. L\u00e9ase sino <em>el Constitucional de Barcelona<\/em>, y se ver\u00e1 la manera que tienen los revolucionarios de entender el patriotismo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La insurrecci\u00f3n catalana sigue en decadencia lo mismo que cuando escrib\u00edamos nuestra \u00faltima cr\u00f3nica: gran lecci\u00f3n deben recibir en ello los revolucionarios, Barcelona bloqueada por las tropas leales, la patulea encerrada en la ciudad recibiendo los fuegos de Monjuich y la ciudadela: Atmeller sitiado en Gerona y \u00e1 punto de rendirse al general Prim; Martell [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[592],"tags":[842,949,1103,1176,1210,2645,1405,1415,1445,1501,1502,2291,2344,2868,3197,3237,3833,4063,4084,4180,4559],"class_list":["post-693","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-revista-de-madrid","tag-almeria","tag-aragon","tag-barcelona","tag-besos","tag-bombardeo","tag-bullangues","tag-castillo-de-montjuic","tag-cataluna","tag-censura","tag-ciudadela","tag-ciudadela-de-barcelona","tag-gerona","tag-granada","tag-juan-prim","tag-maresme","tag-mataro","tag-puertas-de-barcelona","tag-sabadell","tag-san-andres-de-palomar","tag-sevilla","tag-zaragoza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/oreneta.com\/libro-verde\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/693","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/oreneta.com\/libro-verde\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/oreneta.com\/libro-verde\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oreneta.com\/libro-verde\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oreneta.com\/libro-verde\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=693"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/oreneta.com\/libro-verde\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/693\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/oreneta.com\/libro-verde\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=693"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/oreneta.com\/libro-verde\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=693"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/oreneta.com\/libro-verde\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=693"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}