{"id":6002,"date":"1859-07-08T11:03:09","date_gmt":"1859-07-08T11:03:09","guid":{"rendered":"https:\/\/oreneta.com\/libro-verde\/?p=6002"},"modified":"1859-07-08T11:03:09","modified_gmt":"1859-07-08T11:03:09","slug":"proyecto-para-el-manicomio-de-la-santa-cruz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/oreneta.com\/libro-verde\/1859\/07\/08\/6002\/","title":{"rendered":"Un viaje de manicomios, y el proyecto para el de la Santa Cruz"},"content":{"rendered":"<p>\u00c1 LA M. I. ADMINISTRACION DEL HOSPITAL DE SANTA CRUZ DE BARCELONA<\/p>\n<p>Ocioso seria exponer las infinitas razones que demuestran la urgente necesidad de erigir en Barcelona un Manicomio digno de esta capital y su provincia por tantos t\u00edtulos ilustres y famosas, tal como lo est\u00e1n reclamando la caridad y cultura de sus habitantes. El convencimiento de dicha necesidad se ha extendido \u00e1 todas las clases de nuestra poblacion, y el anhelo de satisfacerla sin tardanza domina todos los corazones en que arde siquiera una chispa de amor \u00e1 la humanidad doliente: es como un instinto p\u00fablico. Nadie, empero, tiene una conviccion mas profunda, nadie siente mas vivo deseo que V. S., que toca los inconvenientes de la residencia de los orates confiados \u00e1 su custodia y patrocinio, en un local no tan \u00e1 prop\u00f3sito como fuera de apetecer para su tratamiento curativo, seguridad y bienestar.<\/p>\n<p>As\u00ed lo prueba, aparte de la adquisicion de la casa \u00f3 quinta llamada de la <em>Vireina<\/em> en Gracia en 1836, y los trabajos que para establecer en ella un manicomio se ejecutaron entonces, la solicitud que por mejorar la suerte de los m\u00edseros locos ha desplegado V. S. en todos tiempos, y especialmente en estos \u00faltimos a\u00f1os, durante los cuales ha ido planteando en el Asilo manic\u00f3mico anejo al Hospital de Santa Cruz reformas de suma importancia, as\u00ed respecto \u00e1 la parte material del edificio, como \u00e1 sus servicios m\u00e9dico, administrativo y econ\u00f3mico, cuyos felices resultados acredita la experiencia. Pero todav\u00eda lo prueba mas el deseo de construir de planta en los afueras de esta ciudad un buen Manicomio para trasladar \u00e1 \u00e9l los orates, \u00e1 cuyo proyecto ha consagrado V. S. trabajos preparatorios por espacio de muchos a\u00f1os, y d\u00e1dole en estos \u00faltimos el car\u00e1cter de resolucion definitiva.<\/p>\n<p>Simult\u00e1neamente con V. S. se han ocupado varias veces en este proyecto la Academia de Medicina y Cirug\u00eda , la Sociedad Econ\u00f3mica de Amigos del Pa\u00eds, la Junta municipal de Beneficencia, informando sobre el lugar mas acomodado para la casa de orates, ya extramuros de Barcelona, ya en otro punto de la provincia; el Exmo. Ayuntamiento Constitucional, instruyendo un expediente que termin\u00f3 por una exposicion hecha al Gobierno en 22 de abril de 1840, en solicitud de que le cediese el convento que fu\u00e9 de Capuchinos de Sarria con todos sus accesorios para fundar all\u00ed el establecimiento; y otras autoridades, tomando algunas providencias dirigidas \u00e1 facilitar los medios para poner por obra esta interesante mejora. A fin de que sirviese de guia cient\u00edfica para la realizacion del proyecto, public\u00f3 entonces el Exmo. Ayuntamiento, \u00e1 expensas de los fondos municipales, la <em>Memoria para el establecimiento de un Hospital de locos<\/em>, traduccion hecha por el Dr. D. Pedro Felipe Monlau de la que escribi\u00f3 en franc\u00e9s A. Brierre de Boismont, y fu\u00e9 premiada en un concurso abierto en 1834 por la Sociedad de Ciencias m\u00e9dicas y naturales de Bruselas. Este trabajo, sobre cuyo m\u00e9rito no juzgo necesario dar mi humilde opinion, como tampoco sobre lo aplicable que pudiera ser ahora al proyecto de una casa de orates para Barcelona, es, si no me equivoco, el primer escrito acerca de esta materia que ha salido \u00e1 luz en Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Paralizado estaba el asunto cuando en 1846 escrib\u00ed y present\u00e9 al certamen p\u00fablico abierto por la Sociedad Econ\u00f3mica en 25 de junio del propio a\u00f1o, una <em>Memoria sobre el modo mas asequible de erigir un Asilo, Hospital \u00f3 Casa de locos para uno y otro sexo, fuera de las murallas de esta ciudad, acompa\u00f1ada de un proyecto de Reglamento interior para el r\u00e9gimeti del establecimiento<\/em>, que obtuvo el primer premio y fu\u00e9 publicada despues encabezando la s\u00e9rie de memorias del Bolet\u00edn que dicha Sociedad empez\u00f3 \u00e1 dar \u00e1 luz en 1853.<\/p>\n<p>Instal\u00f3 en 1849 el Exmo. Ayuntamiento Constitucional una comision, que, bajo la presidencia del Iltre. Sr. Alcalde Corregidor, se ocupase en la traslacion de los locos de los departamentos de este Hospital \u00e1 un lugar mas conveniente; y se invit\u00f3 al acreditado Dr. D. Francisco Campder\u00e1, propietario y m\u00e9dico director de la <em>Torre Lun\u00e1tica<\/em> de Lloret, para que viniese \u00e1 auxiliar \u00e1 dicha comision con sus especiales conocimientos en materia de casas de orates; mas estas providencias no tuvieron ulterior resultado.<\/p>\n<p>A principios de 1854, emprendiendo V. S. con mas calor el proyecto de establecer un buen Manicomio, pens\u00f3 construirlo en la quinta de Alegre, en la vecina villa de Gracia, sobre lo cual consult\u00f3, para asegurar el acierto, \u00e1 la Academia de Medicina y Cirug\u00eda y \u00e1 la Sociedad Econ\u00f3mica de Amigos del Pa\u00eds, cuyo dict\u00e1men fu\u00e9 bastante favorable.<\/p>\n<p>Como para animar \u00e1 V. S. en su prop\u00f3sito, terminaba dicha corporacion su informe con estas notables palabras: \u00abLa infeliz, la indigna situacion en que, con harto dolor de V. S., se encuentran los enajenados del Hospital de Santa Cruz, exige que cuanto antes se les destine un edificio apropiado, y se les consagren atenciones especiales y exquisitas para su curacion y buen trato. Barcelona, ciudad tan principal y tan aventajada en todos conceptos, lamenta de cada d\u00eda mas la existencia del dep\u00f3sito actual de orates, donde ninguno se cura, donde ninguno puede curarse, y que es para ella un padron de ignominia. Conviene, pues, que V. S. ponga en obra su proyecto, con el que se granjear\u00e1 las simpat\u00edas de todas las personas piadosas, las bendiciones de los desgraciados y una memoria&#8217;gloriosa \u00e9 imperecedera en los anales de la insigne capital del Principado.\u00bb<\/p>\n<p>En mi calidad de socio de las dos corporaciones citadas, tuve que enterarme del acuerdo de V. S., y anhelando por cooperar, en cuanto pudiese, \u00e1 la realizacion de su pensamiento, me atrev\u00ed \u00e1 someter \u00e1 la consideracion de V. S. en 12 de abril unas breves <em>Indicaciones sobre la construccion de un Hospital de locos en la quinta de Alegre, situada en la vecina villa d\u00bb Gracia<\/em>; refundicion completa de mi anterior memoria bajo un plan enteramente nuevo y mas acomodado, en mi sentir, \u00e1 las necesidades de la pr\u00e1ctica m\u00e9dica en lo relativo al tratamiento de la enajenacion mental.<\/p>\n<p>A consecuencia de este paso vino V. S. en invitarme para que concurriese \u00e1 la sesion extraordinaria que celebr\u00f3 en 12 de mayo con el objeto de ocuparse detenidamente en los medios mas \u00e1 prop\u00f3sito para mejorar la situacion de los locos confiados \u00e1 su custodia.<\/p>\n<p>En esta conferencia concordaron todos los pareceres, y decidieron que urg\u00eda la construccion de un Manicomio fuera del recinto de Barcelona; y que antes de abrir sus cimientos, convenia reunir todos los datos indispensables para acometer la empresa con completa seguridad de buen \u00e9xito. En esta atencion rog\u00f3me V. S. que hiciese un viaje facultativo \u00e1 varias naciones extranjeras para estudiar sus casas de orates mas notables, \u00e1 fin de que con las nociones pr\u00e1cticas que adquiriese, corroborase \u00f3 modificase las te\u00f3ricas que en mis <em>Indicaciones<\/em> habia manifestado, y por con\u2022 siguiente introdujese en mi proyecto las variaciones necesarias. Acced\u00ed gustoso \u00e1 este ruego, no solo porque me distingu\u00eda con una prueba de confianza muy honrosa, sino principalmente porque me brindaba \u00e1 auxiliar \u00e1 V, S. en la ejecucion de su gran pensamiento.<\/p>\n<p>Para trazar el plan de mi viaje y visitas \u00e1 los manicomios extranjeros, estim\u00f3 V. S. oportuno que conferenciase conmigo D. Raimundo Dur\u00e1n y Obiols, doctor en Medicina y Cirug\u00eda, cuyas luces y experiencia eran verdaderamente la mejor fianza de acierto y feliz resultado en todo negocio relativo \u00e1 la pr\u00e1ctica m\u00e9dica. En union con este apreciable comprofesor, que acaba de arrebatarnos la muerte, present\u00e9 \u00e1 V. S. en 17 del propio mayo unas sucintas reflexiones sobre el modo de desempe\u00f1ar mi encargo con la mayor inteligencia y utilidad. En 20 del mismo mes expidi\u00f3 V. S. mi nombramiento para la comision de ir \u00e1 estudiar los manieomios mas acreditados de Francia, Inglaterra, Alemania y otras naciones; manifest\u00e1ndome que, si bien me recomendaba al efecto las mencionadas reflexiones, no me impon\u00eda el deber de circunscribirme estrictamente \u00e1 ellas, antes me facultaba para ampliarlas conforme estimase provechoso.<\/p>\n<p>Queriendo dar \u00e1 mi comision cierto car\u00e1cter oficial que, sobre acreditarme con los gobiernos de las naciones extranjeras y los ministros espa\u00f1oles en las mismas, me facilitase el evacuarla con mas desembarazo y latitud, obtuvo V. S. el benepl\u00e1cito del Exmo. Sr. Gobernador de esta provincia, quien me entreg\u00f3 cartas de recomendacion para los Sres. Enviados extraordinarios y Encargados de negocios de Espa\u00f1a en las principales cortes de Europa, rog\u00e1ndoles que interponiendo su valimiento con ellas, me alcanzasen la competente autorizacion para estudiar sus manicomios.<\/p>\n<p>Hice, pues, el viaje y desempe\u00f1\u00e9 con celo mi comision, cuyo resultado tuve el gusto de ofrecer \u00e1 V. S. en 18 de enero de 1855, present\u00e1ndole una <em>Descripcion de varios Manicomios de Francia, Inglaterra, B\u00e9lgica, Alemania \u00e9 Italia, visitados en los meses de junio, julio, agosto y setiembre de 1854<\/em>; obrita bastante voluminosa, que acept\u00f3 V. S. con lisonjera benevolencia, y por la que se dign\u00f3 darme las mas expresivas gracias. Este trabajo era un compendio de los conocimientos pr\u00e1cticos que habia adquirido con el estudio de casas de orates muy justamente celebradas, y que me propon\u00eda utilizar en el proyecto de la de Barcelona.<\/p>\n<p>Las azarosas circunstancias de aquellos dias, en que esta ciudad acababa de recibir el golpe fatal de una epidemia de c\u00f3lera-morbo, imposibilitaron \u00e1 V. S. de llevar adelante por entonces su pensamiento, \u00e1 pesar de sus viv\u00edsimos deseos. En este conflicto y aguardando tiempos mas serenos, ansiosa de introducir mejoras en el Asilo manic\u00f3mico existente, y poner el servicie de los orates \u00e1 la altura en que se halla en los hospitales de las naciones extranjeras, acord\u00f3 V. S. dar una forma nueva y mas especial \u00e1 su direccion facultativa, que se dign\u00f3 encomendarme nombr\u00e1ndome en 3 de julio del mismo a\u00f1o M\u00e9dico mayor del Hospital de Santa Cruz con destino \u00e1 dicho departamento.<\/p>\n<p>No me estaria bien enumerar las reformas importantes que por mi consejo ha planteado V. S. en el Asilo manic\u00f3mico, y que han obtenido la aprobacion de corporaciones muy competentes, de las autoridades superiores de esta provincia, de muchas personas entendidas y hasta de m\u00e9dicos extranjeros harto inclinados, por desgracia, \u00e1 exagerar el atraso en que aqu\u00ed se halla la beneficencia p\u00fablica de los orates. Basta a\u00f1adir que aquel establecimiento tiene ya, respecto \u00e1 su organizacion y servicios, el car\u00e1cter de un hospital de locos en la mas rigurosa acepcion de la palabra. Con todo eso, algunos inconvenientes imposibles . de corregir que presenta la parte material del Asilo, y la necesidad siempre creciente de trasladarle \u00e1 otra parte, fueron avivando mas y mas en el \u00e1nimo de V. S. el anhelo de proseguir nuevamente sus tareas para la construccion del Manicomio; \u00e1 cuyo fin en 8 de marzo de 1856 llam\u00f3 seriamente sobre tan importante asunto la atencion del limo. Cabildo Eclesi\u00e1stico y Exmo. Ayuntamiento Constitucional, corporaciones compatronas del Hospital de Santa Cruz, \u00e1 quienes V. S. dignamente representa.<\/p>\n<p>Decidida, por \u00faltimo, \u00e1 empezar inmediatamente la obra, rog\u00f3me V. S. nn sesion de 25 de junio de 1857, que formase el Proyecto m\u00e9dico razonado en conformidad al cual debieran levantarse los planos y construirse el Manicomio; trabajos que encarg\u00f3 al arquitecto D. Jos\u00e9 Oriol y Bernadet, de cuya inteligencia habia recibido muy favorables y ver\u00eddicos informes. Procedi\u00f3 V. S. con mucho acierto en esta resolucion, confiando \u00e1 un m\u00e9dico y \u00e1 un arquitecto conjuntamente (prescindiendo ahora de las personas) la ejecucion de una obra m\u00e9dico-arquitect\u00f3nica, que de tal \u00edndole es un manicomio; pues sobrada ocasion he tenido de tocar los graves inconvenientes y defectos de varias casas de orates, para cuya construccion no se hizo caso de los conocimientos m\u00e9dicos especiales en tan dif\u00edcil materia, de los conocimientos frenop\u00e1ticos, cuya necesidad, en cuanto se refiere \u00e1 ereccion y gobierno de aquellos asilos tan especiales tambien de suyo, no admite r\u00e9plica como que est\u00e1 fuera de duda.<\/p>\n<p>Aunque habia yo visitado muchos manicomios en mi referido viaje, \u00e9 igualmente el Sr. Oriol habia visto algunos, deseosos ambos de desempe\u00f1ar nuestro importante encargo con el mayor lucimiento posible, \u00e1 completa satisfaccion de V. S.; emprendimos, \u00e1 nuestras expensas, en agosto del citado a\u00f1o un nuevo viaje \u00e1 Francia, Italia, Suiza, Alemania, Holanda y B\u00e9lgica, no ya para volver \u00e1 ver los hospitales de locos que hab\u00edamos examinado, sino para estudiar los erigidos desde el a\u00f1o 1854, y que, por ser muy recientes, deb\u00edan de presentar el resultado \u00f3 aplicacion de los principios mas modernos de la ciencia frenop\u00e1tica \u00e1 la parte de la arquitectura relativa \u00e1 la construccion de aquellos establecimientos.<\/p>\n<p>En mis dos viajes estudi\u00e9 con mucha atencion en Francia el bello manicomio de Marsella; el de Mompeller; el particular de <em>Pont-Saint-C\u00f4me<\/em>, fundado por el docto Rech, junto \u00e1 la misma ciudad; el de Burdeos y el de la <em>Providencia<\/em> de Niort, proyectado por el entendido Parchappe; el del hospicio de <em>l&#8217;Antiquaille<\/em> y la casa de <em>San Pedro y San Pablo<\/em> \u00f3 asilo de <em>San Juan de Dios<\/em>, cerca de Lyon; el grandioso de Tolosa; el de Auxerre, que pasa por el asilo modelo de aquella nacion; el de la <em>Salp\u00e9tri\u00e8re<\/em> en Par\u00eds, y en las cercan\u00edas de esta capital los de <em>Bic\u00eatre<\/em>, de <em>Charenton<\/em>, seminario de insignes alienistas, y el de <em>Ivry<\/em>, que perteneci\u00f3 al sabio Esquirol: en Inglaterra el de <em>Bethlem<\/em> [Bedlam], tan c\u00e9lebre en otro tiempo, y el de <em>Saint-Luke<\/em> en L\u00f3ndres; y \u00e1 corta distancia de esta el de <em>Hanwell<\/em>, en cuya direccion floreci\u00f3 el ilustre Conolly, y el de <em>Colney Hatch<\/em>, que es quiz\u00e1 el mas vasto de Europa: en B\u00e9lgica la singular <em>Colonia de orates de Gheel<\/em>, el magn\u00edfico manicomio que acababa de levantarse extramuros de Gante, conforme al proyecto de Guislain , maestro de los alienistas belgas; los dos hospicios de enajenados de la propia ciudad, y junto \u00e1 ella el asilo particular del <em>Strop<\/em>: en Holanda el grandioso manicomio de <em>Meer en Berg<\/em>, cerca de Haarlem: en Alemania el de <em>Eichberg<\/em>, en el ducado de Nassau; el de la <em>Caridad<\/em> de Berl\u00edn, dirigido por el eminente Ideler; el de Halle, levantado segun el sistema aleman mixto del sabio Damerow; el monumental de Viena, en que campean la riqueza y elegancia, y cuyo servicio facultativo desempe\u00f1a el insigne Riedel; y frontera \u00e1 aquel la antigua Torre de los locos (<em>Irren-Thurm<\/em>): en Suiza el magn\u00edfico asilo de la <em>Waldau<\/em>, cerca de Berna; el de <em>Pr\u00e9fargier<\/em>, inmediato \u00e1 Neuchatel, lujoso donativo de un ciudadano tan humanitario como pudiente, y el de Ginebra: en Italia el de la <em>Senavra<\/em> en las cercan\u00edas de Milan; dentro del recinto de esta ciudad los de la <em>Senavretta<\/em> y de <em>Dufour<\/em>; el real manicomio de Turin y el de G\u00e9nova, malhadada aplicacion de la planta pan\u00f3ptica.<\/p>\n<p>Conviene advertir que antes de emprender el viaje, anduvimos el Sr. Oriol y yo recorriendo el llano de Barcelona en busca de un local \u00e1 prop\u00f3sito para edificar la casa de orates; y despues de examinar con mucho detenimiento algunos, y tener varias conferencias, en que pesamos las ventajas \u00e9 inconvenientes de todos, nos fijamos en tres y concluimos por elegir uno de ellos, cuya topograf\u00eda m\u00e9dica es excelente. Hasta respecto de su situacion no titubeo en asegurar que quiz\u00e1s no le aventaja ninguno de los puntos que ocupan los manicomios que he visitado.<\/p>\n<p>Crey\u00e9rase acaso que trato de escribir nuestro elogio, si explicara \u00e1 V. S. la solicitud y atencion con que procuramos el Sr. Oriol y yo obtener de nuestra larga excursion cient\u00edfica el mayor fruto posible, la diligencia con que recorrimos todos los establecimientos que hac\u00edan \u00e1 nuestro prop\u00f3sito, y el afan con que acopiamos cuantos datos y nociones pr\u00e1cticas ata\u00f1\u00edan al objeto que nos llevaba. Ello es cierto, y d\u00edgolo sin jactancia, que regresamos con un rico caudal de noticias, as\u00ed siqui\u00e1tricas como arquitect\u00f3nicas; estad\u00edsticas, proyectos m\u00e9dicos y planos de manicomios, que agregados \u00e1 los adquiridos por m\u00ed en el primer viaje, y contando especialmente con la instruccion que sobre la materia nos hab\u00edan proporcionado asiduos estudios te\u00f3ricos y pr\u00e1cticos, fi\u00e1bannos que podr\u00edamos salir airosos de nuestra comision, en beneficio de los desgraciados orates, con honra de V. S. y de la patria.<\/p>\n<p>[&#8230;]<\/p>\n<p>Ya que nos hallamos dispuestos para entrar de lleno en nuestros trabajos, procedimos en ellos con arreglo \u00e1 la l\u00f3gica pr\u00e1ctica que se sigue en las naciones extranjeras, donde al emprenderse la ereccion de un manicomio, empieza el alienista por presentar el Proyecto m\u00e9dico del establecimiento, que comprende su situacion, exposicion, capacidad, clasificacion de los enajenados que se abrigar\u00e1n en \u00e9l, disposicion general del edificio y particular de sus departamentos, secciones y piezas, y todos los dem\u00e1s pormenores relativos \u00e1 la higiene y la ciencia frenop\u00e1tica, aplicables \u00e1 la construccion de hospitales de locos; \u00e1 cuyo proyecto ajusta luego el arquitecto sus planos y la ejecucion material de la obra. No se entienda, sin embargo, que siempre est\u00e9n tan rigurosamente deslindadas las atribuciones y tareas de uno y otro profesor, que no deban ambos conferenciar sobre muchos puntos de la incumbencia especial de cada uno, discutirlos y adoptarlos juntamente, de modo que parezca que de consuno trabajan en una obra \u00fanica. Esta mancomunidad y armon\u00eda son tanto mas apetecibles cuanto salen fiadoras del buen \u00e9xito del negocio.<\/p>\n<p>Supuesto que el desempe\u00f1o de mi cometido requeria largas meditaciones y trabajos, \u00e1 fin de no diferir el levantamiento de los planos del edificio, pareci\u00f3me conveniente entregar \u00e1 V. S., como lo efectu\u00e9 en 17 de noviembre del citado a\u00f1o, las Bases del Proyecto m\u00e9dico para la construccion del Manicomio de Santa Cruz, sucinto escrito que, \u00e1 modo de \u00edndice, reun\u00eda ordenadamente los puntos, cuestiones y preceptos principales que debia luego comprender y dilucidar por extenso mi obra. Con \u00e9l suministr\u00e9 al arquitecto Sr. Oriol todos los datos que hab\u00eda menester para dar principio \u00e1 sus tareas, y proseguirlas \u00ednterin me ocupaba yo en la formacion del Proyecto m\u00e9dico razonado.<\/p>\n<p>Este es el que tengo la honra de presentar hoy \u00e1 V. S. con el corazon henchido de gozo y esperanza; porque entiendo que hoy es un dia de gloria para V. S., que empieza \u00e1 ver coronados sus afanes; para la patria, que con la realizacion del proyecto satisfar\u00e1 una de las necesidades mas urgentes de su administracion; para las personas caritativas, que arden en deseos de dar impulso \u00e1 la beneficencia p\u00fablica de los orates hasta ponerla \u00e1 nivel con la de las naciones extranjeras; y para m\u00ed, que tengo la buena suerte de poder cooperar \u00e1 esta tan grandiosa como cristiana empresa.<\/p>\n<p>Asunto casi nuevo, \u00f3, por lo menos, poco conocido es en Espa\u00f1a la construccion de un manicomio segun los principios modernos. Nuestras casas p\u00fablicas de orates datan de fechas ya algo remotas, y algunas que, como el hospital de Zaragoza y el del Nuncio de Toledo, alcanzaron en otro tiempo gran celebridad, adolecen de graves defectos en su parte material, \u00f3 han deca\u00eddo en t\u00e9rminos de provocar la censura de los inteligentes; la <em>Casa de Santa Isabel<\/em> erigida en 1851 en Lega\u00f1as, junto \u00e1 Madrid, es un ensayo mezquino que por cierto saldria muy mal librado de la cr\u00edtica del mas imparcial fren\u00f3pata; los asilos particulares establecidos en estos \u00faltimos a\u00f1os tampoco pueden tomarse por modelos. Nuestra literatura siqui\u00e1trica es pobre, asi debemos confesarlo por mas que se resienta el orgullo nacional; y en punto \u00e1 construccion de hospitales de locos, fuera de la citada memoria de Brierre de Boismont, ya algo a\u00f1eja, y de algun otro op\u00fasculo semejante, impreso \u00f3 manuscrito, de mas \u00f3 menos m\u00e9rito, en balde se buscaria una obra que pudiera ser consultada con fruto.<\/p>\n<p>Lejos de m\u00ed la insensata pretension de llenar este vac\u00edo con mi Proyecto m\u00e9dico del Manicomio de Santa Cruz; lejos de m\u00ed la ridicula presuncion de constituirme maestro en esta parte de la ciencia frenop\u00e1tica. Yo he aprendido en los asilos de las naciones extranjeras, con el trato de los alienistas que las dirigen, la lectura de sus obras, la observacion \u00e1 que he debido dedicarme en el desempe\u00f1o de mi empleo en el Asilo manic\u00f3mico de Santa Cruz, y la experiencia que he adquirido en el servicio facultativo de los alienados. Por el empe\u00f1o que con V. S. contraje, he tenido que hacer estudios especiales concretados \u00e1 la ereccion de la casa de orates de Barcelona, hasta poner en manos de V. S. el resultado de mis meditaciones, n\u00f3 con \u00ednfulas de preceptor, sino con la modestia del que, si bien tiene fe con su obra, solo aspira \u00e1 someterla al ex\u00e1men y censura de los inteligentes.<\/p>\n<p>Sin embargo, mi deber para con V. S. y la novedad del asunto me han obligado \u00e1 dar al Proyecto cierto car\u00e1cter de importancia, y aun de autoridad, sin el cual entiendo que no llenaria satisfactoriamente su objeto. En \u00e9l he debido plantear y resolver todas las cuestiones que se refieren \u00e1 la construccion de un manicomio, y resolverlas, no en general, sino bajo el aspecto particular de su aplicacion al asilo de Santa Cruz. Dos miras he tenido en ello: la de llevar al \u00e1nimo de V. S. la conviccion de mis opiniones, y la de robustecer con razones incontestables el plan del establecimiento y sus pormenores, \u00e1 fin de que la obra y los desembolsos que exigir\u00e1 su ejecucion, se justifiquen con su conveniencia y necesidad ante el gobierno, los profesores m\u00e9dicos y el p\u00fablico entero. Este plan me ha conducido \u00e1 consultar los tratados mas notables sobre construccion de hospitales de locos que han salido de las imprentas francesa, inglesa, alemana, belga \u00e9 italiana; \u00e1 discutir en infinitos puntos las opiniones de sus autores; \u00e1 se\u00f1alar las que, en mi concepto, iban mas acordes con la observacion y experiencia; \u00e1 desechar las que me parecian destituidas de fundamento, \u00f3 lo tenian deleznable \u00f3 vacilante; \u00e1 dar entonces mi propio dict\u00e1men apart\u00e1ndome de ellas; \u00e1 admitir lo que juzgaba aplicable al establecimiento que proyectaba; y \u00e1 resolver, en fin, cuantas dificultades se me ofrec\u00edan, siquiera no se hubiesen ocupado en ellas los autores. Cuestiones hay en \u00f3rden \u00e1 construccion de hospitales de enajenados, que solo puede resolverlas la estad\u00edstica frenop\u00e1tica, sobre la cual poseo interesantes trabajos extranjeros que me han servido de mucho, como igualmente los datos que he recogido en el Asilo manic\u00f3mico de Santa Cruz. Cuantos preceptos y reglas he formulado, son hijos de atentos estudios y meditaciones, y van siempre encaminados \u00e1 la curacion de los orates, objeto primordial del establecimiento, \u00e1 su bienestar f\u00edsico y moral y seguridad; \u00e1 la simplificacion de los servicios, y hasta \u00e1 la econom\u00eda de estos y de los gastos de ereccion del edificio. Una gran copia de apuntes sobre las casas de orates extranjeras que he visitado, entre los cuales se halla siempre la enumeracion de las ventajas \u00e9 inconvenientes de las mismas, recopilada en lac\u00f3nicos pero exactos juicios cr\u00edticos, me han ilustrado en no pocos asuntos, y serv\u00eddome constantemente de guia, que me ha apartado de los escollos en que cayeron los que proyectaron algunos de aquellos establecimientos.<\/p>\n<p>No basta decir, por ejemplo, que el Manicomio de Santa Cruz estar\u00e1 situado en la zona alta del llano de Barcelona; que ser\u00e1 capaz de 600 orates; que los admitir\u00e1, cualesquiera que sean la forma y grado de su enajenacion mental; que constar\u00e1 de un cuerpo c\u00e9ntrico, dos departamentos generales y cuatro particulares; que sus reclusos de cada sexo estar\u00e1n divididos en trece grupos \u00f3 secciones y una subseccion; que tendr\u00e1n tal capacidad los dormitorios, corredores, salas y dem\u00e1s piezas del edificio, etc. Estas proposiciones son susceptibles de demostracion, y no puede omitirla el que, como yo, tiene el deber de motivar sus determinaciones, ya que est\u00e1 privado del apoyo de escritores nacionales que las prohijen, ni puede invocar en favor de ellas el ejemplo de manicomios modernos de su patria. Es necesario probar que la zona alta del llano de Barcelona es, por su topograf\u00eda m\u00e9dica, infinitamente preferible \u00e1 la baja, y muy \u00e1 prop\u00f3sito para la fundacion del establecimiento; que las circunstancias de esta provincia, la situacion del Manicomio y el estado actual de la beneficencia p\u00fablica de los enajenados en nuestra patria reclaman que no baje de 600 el n\u00famero de los que podr\u00e1 contener aquel asilo; que por la naturaleza y extension del servicio \u00e1 que estar\u00e1 destinado, tendr\u00e1 que abrir sus puertas \u00e1 orates de ambos sexos y de todas edades, \u00e1 ricos como \u00e1 pobres, \u00e1 imb\u00e9ciles \u00e9 idiotas, no menos \u00e1 man\u00edacos furiosos, epil\u00e9pticos y procesados; que la division del edificio en siete cuerpos principales es la que mejor permite separar en ciertos grupos casi naturales \u00e1 los alienados, y mas facilita su asistencia y vigilancia, que es el alma de la institucion; que para el servicio, y sobre todo para el tratamiento de los orates, es perjudicial su clasificacion nosogr\u00e1fica y muy conveniente la emp\u00edrica \u00f3 pY\u00e1ctica; que los trece grupos \u00f3 secciones y una subseccion que se establecen, son \u00fatiles \u00e9 indispensables, porque est\u00e1n fundados en la \u00edndole, forma, grado y ciertos fen\u00f3menos objetivos de las vesanias; que de la descomposicion qu\u00edmica y alteracion miasm\u00e1tica del aire por efecto de la respiracion y exhalaciones de las personas que habitan en un local cerrado, y de las p\u00e9rdidasque por otras causas experimenta el mismo fl\u00faido, se deduce la cantidad de aire atmosf\u00e9rico que cada orate necesita en un per\u00edodo determinado, y por ella se calcula la capacidad \u00f3 dimensiones que han de tener las diferentes piezas del Manicomio. Procediendo as\u00ed en todo el Proyecto, se le da la firmeza indispensable, apoy\u00e1ndolo en las s\u00f3lidas bases de la observacion, experiencia y criterio m\u00e9dico.<\/p>\n<p>El manicomio es un establecimiento tan especial que difiere de todos los dem\u00e1s de beneficencia; y por otra parte, los alienistas pr\u00e1cticos proclaman un\u00e1nimes que todo lo relativo \u00e1 su construccion material, bien as\u00ed como \u00e1 su organizacion y r\u00e9gimen, aun lo que parece mas insignificante, influye poderosamente en el \u00e1nimo de los enajenados, produciendo una impresion favorable \u00f3 adversa en su f\u00edsico \u00f3 moral. Todas las partes del edificio con su particular disposicion y agradable aspecto han de conspirar \u00e1 la seguridad y comodidad del orate, encubri\u00e9ndole h\u00e1bilmente su reclusion, y habl\u00e1ndole como quien dice un lenguaje de caridad y esperanza. Por esto no me he circunscrito en mi Proyecto \u00e1 se\u00f1alar la forma, disposicion, colocacion y dem\u00e1s circunstancias generales de los departamentos y secciones del edificio y de las piezas que las componen, sino que he descendido \u00e1 explicar las particularidades de su construccion, como pavimentos, paredes, puertas, ventanas, techos, desvanes, sobradillos, tejados y azoteas, \u00e1 cuyos pormenores pudiera parecer que no se extiende la jurisdiccion cient\u00edfica del m\u00e9dico alienista. Lejos de ser as\u00ed, algunas de estas que acaso se llamarian pequeneces, suscitan cuestiones de importancia para el tratamiento frenop\u00e1tico, dan excelencia \u00e1 una casa de orates, y hasta en cierto modo la caracterizan.<\/p>\n<p>Por lo dicho se viene \u00e1 comprender que mi Proyecto, aunque particularizado al Manicomio de Santa Cruz, sienta las reglas necesarias, forma un cuerpo de doctrina general para la construccion de establecimientos de este g\u00e9nero en Espa\u00f1a. Aun concurre en \u00e9l la circunstancia notable de que entre los sistemas franc\u00e9s, anglo-americano y aleman, que son los grandes grupos en que se clasifican los hospitales de locos, al tenor de su forma y disposicion arquitect\u00f3nicas, determinadas por las ideas m\u00e9dicas que \u00e1 su construccion han presidido, he adoptado para el Manicomio de Santa Cruz cuanto me ha parecido ventajoso, y desechado lo inconveniente, sin ajustarlo \u00e1 los principios de ninguno de ellos en particular, antes acomod\u00e1ndolo todo \u00e1 las circunstancias especiales de nuestra patria; con lo que he establecido un sistema espa\u00f1ol, que tiene puntos de semejanza con los dem\u00e1s, pero se diferencia de ellos en varios conceptos.<\/p>\n<p>Como el ojo del padre no alcanza \u00e1 ver sino las gracias del hijo, as\u00ed el del autor descubre siempre excelentes cualidades en su obra, y ciega delante de sus defectos. Los tendr\u00e1, no lo dudo, el trabajo que hoy ofrezco \u00e1 V. S. en cumplimiento de mi compromiso; pero confio que mi buen deseo, mis afanes y la novedad de la materia disculpar\u00e1n en algun modo mis errores. Grande y superior \u00e1 mis fuerzas era el empe\u00f1o, M. I. S.; pero me ha alentado constantemente el ejemplo de V. S., el provecho de los infelices orates, la honra y fama de nuestra querida patria, que por desgracia se ha quedado rezagada en la reforma radical que a\u00f1os hace ha recibido este importantisimo ramo de la beneficencia p\u00fablica.<\/p>\n<p>Al contemplar la grandiosidad de mi proyecto, asome tal vez una sonrisa de indiferencia \u00f3 compasion \u00e1 los labios de alguno de los muchos hombres que no conciben nada grande, \u00f3 se gozan en vaticinar con tono profetice la imposibilidad de toda empresa vasta y de mucha consecuencia. Achaque suele ser de ellas el tener que luchar en sus principios con esta extra\u00f1a contrariedad; empero nada las detiene cuando reciben el impulso de una voluntad firme y decidida que se sobrepone \u00e1 los obst\u00e1culos y preocupaciones. Yo mismo a\u00f1adir\u00e9, repitiendo lo que decia Esquirol en una ocasion an\u00e1loga, que no acierto \u00e1 prever si los resultados de los estudios y reflexiones que contiene esta obra, lograr\u00e1n el objeto que me he propuesto, \u00f3 si quiz\u00e1s habr\u00e9 escrito para m\u00ed solo; pero aunque yo no pueda ser \u00fatil, \u00e1 pesar de mis deseos, aunque mi obra sea calificada de bello ensue\u00f1o, ensue\u00f1o es que, por lo menos, ha llenado de esperanza mi corazon.<br \/>\n\u00bfSe duda, por ventura, de que en Espa\u00f1a, donde tanto impulso reciben en nuestros tiempos las mas grandiosas y dif\u00edciles empresas industriales y mercantiles, el embellecimiento de las poblaciones, la comodidad de los ciudadanos, y hasta todo lo que tiene por objeto \u00fanico el honesto pasatiempo y recreo; se duda, repito, de que cuanto antes se dar\u00e1 satisfaccion cumplida al ardiente afecto de candad del pa\u00eds, que lamenta el descuido en que se tiene generalmente la beneficencia p\u00fablica de los orates? La ley recien promulgada que consigna un cr\u00e9dito al gobierno para obras p\u00fablicas, promete impl\u00edcitamente que sin tardanza se abrir\u00e1n asilos edificados segun los adelantos modernos, \u00e1 los enfermos mas desvalidos y dignos de l\u00e1stima; que sin tardanza dejar\u00e1n de tener aplicacion \u00e1 nuestra patria aquellas sentidas palabras que en 1833 dirig\u00eda D. Javier de Burgos, ministro de Fomento, \u00e1 los agentes superiores de las provincias: <em>contados son los hospitales en que se abriga \u00e1 los dementes, y la humanidad se estremece al considerar el modo con que por lo general se desempe\u00f1a esta alta obligacion; jaulas inmundas y tratamientos crueles aumentan por lo comun la perturbacion mental de hombres que, con un poco de esmero, podr\u00edan ser vueltos al goce de su razon y al seno de sus familias.<\/em> Luego el proyecto que tengo hoy la honra de ofrecer \u00e1 V. S., est\u00e1 destinado \u00e1 prestar algun servicio para el dia no lejano en que, con gran contentamiento de las personas piadosas, resuelva el gobierno poner mano en la construccion de manicomios dignos de esta nacion magn\u00e1nima, de la \u00e9poca y de la humanidad.<\/p>\n<p>Entre tanto cabe \u00e1 V. S. la gloria de la iniciativa de esta grandiosa reforma, y \u00e1 m\u00ed la satisfaccion de haber a\u00f1adido una p\u00e1gina radiante de caridad \u00e1 los anales de nuestra patria, que no siempre ha de ser la historia un libro escrito con sangre, el martirologio de la humanidad.<\/p>\n<p>Barcelona 8 de julio de 1859.<\/p>\n<p>Emilio Pi y Molist.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00c1 LA M. I. ADMINISTRACION DEL HOSPITAL DE SANTA CRUZ DE BARCELONA Ocioso seria exponer las infinitas razones que demuestran la urgente necesidad de erigir en Barcelona un Manicomio digno de esta capital y su provincia por tantos t\u00edtulos ilustres y famosas, tal como lo est\u00e1n reclamando la caridad y cultura de sus habitantes. 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